04 abril 2010

Los Doce Signos de Nuestro Despertar Espiritual


Interesantes visiones,....

Buen Provecho. La Hamaka 2010

 
Por Geoffrey Hoppe y Tobias



Dolores físicos, especialmente en el cuello, hombros y espalda. Este es el resultado de intensos cambios en el nivel de vuestro ADN a medida que "las semillas de Luz" van despertando en vuestro interior.

Sentimiento de profunda tristeza interior sin razón aparente. Están liberando vuestro pasado (esta vida presente y otras) y esto causa este sentimiento de tristeza. Es parecida a la experiencia de dejar una casa en la que viviste durante muchos años para trasladarte a una nueva. Cuanto más quieras trasladarte a esta nueva casa, mas experimentas la tristeza de dejar detrás de ti los recuerdos, energía y experiencias de la antigua casa.

Llorar sin razón aparente. Similar al punto anterior. Es bueno y sano dejar correr las lágrimas. Ayuda a liberarse de la vieja energía interior.

Cambios repentinos en el trabajo o en la profesión. Síntoma muy común. Cuando estás cambiando, las cosas a vuestro alrededor también cambian. No se preocupen acerca de encontrar el trabajo o la profesión perfecta. Están en periodo de transición, y deberán pasar por muchos cambios de trabajo antes de encontrar el que realmente les apasione.

Alejarse de las relaciones familiares. Están conectados a la familia biológica a través del karma pasado. Cuando acaben el ciclo kármico, los vínculos establecidos con las relaciones se liberarán. Aunque pueda parecer que la relación con la familia y amigos va a la deriva.

Pasado un tiempo, podrás desarrollar de nuevo la relación con ellos si fuese apropiado. De todas maneras, esa nueva relación estará basada en la nueva energía, sin vínculos kármicos.

Patrones de sueño anormales. Puede ocurrir que se despierten muchas noches entre las 2 y las 4 de la madrugada. Hay mucho trabajo por hacer en vuestro interior, lo que hace que a menudo se necesite un "respiro". No se preocupen.

Si no pueden tomar el sueño otra vez, levántense y hagan alguna cosa en lugar de quedarse en cama preocupados por asuntos humanos.

Sueños intensos. Podrían incluirse sueños con contenido de batallas o guerras, sueños en los que son perseguidos o sueños con monstruos. Están literalmente liberando viejas energías de vuestro interior, estas energías del pasado, a menudo son representadas como guerras, o que corren para escapar de algún monstruo, etc..

Desorientación física. Algunas veces se sentirán como si no pisaran el suelo. Se sentirán "desafiados por el espacio", con la sensación de no poder poner los pies en el suelo o de andar entre dos mundos. Durante la transición de la conciencia hacia la nueva energía, el cuerpo se puede quedar rezagado. Pasen más tiempo en la naturaleza para enraizar la nueva energía en vuestro interior.

Incremento de las "conversaciones con uno mismo". Se encontrarán hablando con vuestro Ser interno mas a menudo. De pronto, se darán cuenta de que habrán estado de cháchara con vosotros mismos durante la ultima media hora. Hay un nuevo nivel de comunicación asentándose en vuestro ser, estarán experimentando la punta del iceberg con vuestra charla interna. Se incrementarán las conversaciones, y se harán más fluidas, más coherente, y más visionarias. No se están volviendo locos.

Sentimientos de soledad, aunque estén en compañía de otros. Podrían sentirse solos y separados de los demás. Podrían sentir el deseo de "huir" de los grupos o de la multitud. Están caminando por el sendero solitario y sagrado. Cuanta más ansiedad causen estos sentimientos de soledad, tanto más les será difícil compartirlos con los demás en esos momentos. Los sentimientos de soledad también están asociados con el hecho de que los Guías se alejan. Han estado con ustedes en todos los viajes, en todas las vidas. Era ya el momento de irse para que pudiesen llenar el espacio con la propia divinidad.

La voz interior se llenará con el amor y la energía de vuestra propia conciencia Crística.

Pérdida de la pasión. Podrían sentirse totalmente desapasionados, sin o con poco deseo hacia las cosas. Esta bien así, esto también es parte del proceso. Tómense el tiempo "para-no-hacer-nada". No luchen con ustedes mismos por ello, porque todo esto pasara. Es parecido a reiniciar el ordenador. Necesitan parar durante un periodo breve de tiempo para poder cargar el nuevo y sofisticado software, o en este caso, la nueva energía de la semilla - Crística.

Un profundo anhelo de volver a Casa. Esta es quizás la condición más difícil y desafiante de todas. Podrían experimentar un profundo e irresistible deseo de dejar el planeta y retornar al Hogar. No es un sentimiento "suicida". No está basado en la ira o la frustración. No">la frustración. No querrán hacer ningún drama, ni de cara a ustedes mismos ni de cara a los demás. Hay una parte muy calmada en vosotros que quiere volver a Casa. La raíz de ese sentimiento es bastante simple. Han completado el ciclo kármico. Han completado el contrato con la vida actual. Están ya listos para empezar una nueva vida mientras están aún en el cuerpo físico.

Durante este proceso de transición, tendrán recuerdos internos de tal como es estar en el otro lado. ¿Están preparados para aceptar los desafíos que comportará entrar en la Nueva Energía.

De hecho, podrían volver a Casa en este mismo momento. Pero han hecho un largo camino, y después de muchas vidas, seria vergonzoso dejarlo todo antes que terminase la película.

Además

El Espíritu los necesita para ayudar a otros a hacer la transición hacia la nueva energía.

Necesitarán un guía humano, como tú, que ha pasado de la vieja energía a la nueva.


El sendero por el que están caminando en estos momentos los provee de las experiencias que los capacitarán para llegar a ser Maestros del Nuevo Humano Divino.

A pesar de que vuestro viaje les pueda parecer oscuro y solitario, recuerden que nunca están solos.
 
 
 

29 noviembre 2009

PERFORMANCE «Pasodoble», de MIQUEL BARCELÓ Y JOSEF NADJ.

Caballerizas Reales de Córdoba, Octubre de 2009.
Realizado en barro blando y yeso. Acción que duró 45 minutos y en colaboración con el coreógrafo serbio Josef Nadj .
Para saber más, pulse aquí















13 noviembre 2009

El arte concebido y estudiado como un reflejo de las vibraciones de la cuerda espiritual de su época.


Escrito por


















Arturo Fontangordo

El arte concebido y estudiado como un reflejo fiel de las vibraciones de la cuerda espiritual de su época.
Introducción

He tenido oportunidad de acceder a un breve, pero interesantísimo, texto de mi buen amigo el arquitecto José María Rubio Anaya, que lleva por título “Aproximación al Anticlasicismo Gótico”. Se trata de unas páginas realmente sugerentes sobre filosofía del arte. En ellas, se enfoca el problema de la “ruptura” con el equilibrio clásico por parte del arte gótico como una consecuencia lógica del pensamiento medieval, teocéntrico y escolástico, enmarcándola en la búsqueda de la belleza. Cuestión esta de la belleza que trasciende las formas sensibles para acercarse, en sentido platónico y aristotélico, a la Belleza identificada con el Bien, y a la Belleza suprema con el Bien supremo, es decir, con el Acto puro, con Dios, en un ascenso intelectual hacia la Verdad, cuya tendencia está marcada en el alma del hombre.A la luz de esta reflexión, la armonía clásica griega aparece con un claro carácter antropomorfo, a la medida del hombre, mientras que el desequilibrio vertical gótico sería una manifestación de la impotencia material del artista para plasmar en su obra el verdadero orden de las cosas, que es reconocido por su alma. Al hombre de hoy, impregnado, en el mejor de los casos (sobre esto volveré luego), de espíritu clásico, este desequilibrio le llega a resultar incomprensible, pues ciertamente lo es si se prescinde de la cosmovisión que lo alumbra. Precisamente al hilo de esto, justifica el autor la relación íntima que existe entre el gótico y la obra de Gaudí, erróneamente interpretada cada vez que se obvia su condición de católico, y su intención de poner su obra al servicio de su fe.Sirva esta pequeña introducción para resumir el contenido del texto citado y para dar pie a las reflexiones personales que éste me sugirió. Reflexiones que se siguen de la tesis que intitula la primera parte del texto de José María Rubio: “El Arte como proyección del hombre”, el arte concebido y estudiado como un reflejo fiel de las vibraciones de la cuerda espiritual de su época. La Antigüedad clásicaComo decíamos, el arte clásico griego, y, por extensión, el de Roma, es una manifestación de armonía, equilibrio y proporción. Naturalmente, sabemos que estamos haciendo una tremenda simplificación con esta afirmación tan general; hubo una evolución y una serie de estilos a lo largo de los más de 1000 años que cubre este período, pero podemos considerar que el espíritu que los alentaba era muy similar, por más que su decadencia en la época helenística y en los últimos siglos del Imperio fuese evidente. La práctica religiosa en esta Edad Clásica está más relacionada con el orden social que con una verdadera búsqueda de la divinidad. Los hombres sabios, los filósofos, respetaban las creencias tradicionales politeístas más por los beneficios que, según ellos, aportaban a la polis y al Estado que porque tuviesen una fe auténtica. Es así que Aristóteles llega donde llega en sus investigaciones sobre el Primer Motor Inmóvil... El paso del mito al logos se había realizado ya, con todo lo que ello implicaba.Considerado desde esta óptica, el equilibrio clásico proporciona a la razón humana una sensación de paz y de grandeza “autocomplacida”. Autocomplacencia que se debe a que se concibe al intelecto como exento de su parte más espiritual, a la razón sin relación alguna con el alma inmortal. Efectivamente, la experimentación de la “belleza” proviene de la analogía con la Belleza suprema, pero el artista clásico no es consciente de esta relación, y construye su obra de acuerdo con una forma aferrada al canon humano de perfección, a la satisfacción sensible. La grandeza del templo clásico es una grandeza sospechosa del mismo antropomorfismo que denunciaba Jenófanes respecto al panteón griego; cabría admitir, visto así, la objeción nietzscheana, cuando califica al espíritu apolíneo como “demasiado humano”. El clasicismo es, pues, el triunfo de la razón ajena a la Revelación, plenamente justificado en este caso dada su condición precristiana.El cristianismo, con fuerza social real a partir del Edicto de Milán, a principios del siglo IV, no llega a tener tiempo de modificar estas concepciones artísticas dándoles continuidad, al producirse un cambio de era: llegan los bárbaros y arranca la Edad Media.El MedievoSi hablamos de pensamiento en la Edad Media, necesariamente hemos de hablar de Teología, de la ciencia suprema como entonces bien se concebía, a la que sirven las demás, incluyendo a la Filosofía. La Edad Media, pues, abarca desde la etapa última de los Santos Padres hasta el fin de la hegemonía de la escolástica.La cosmovisión cristiana, por mor de la conversión progresiva de los pueblos bárbaros, imperó sobre la herencia grecolatina y sobre el propio paganismo prefilosófico de los invasores. El perfeccionamiento de los desarrollos teológicos guarda una exacta correspondencia con la evolución del arte medieval:A) Primero, los diferentes artes prerrománicos, como el visigótico, el mozárabe o el asturiano en el caso de España. Más o menos toscos, intentan entroncar con escasos medios con la difuminada imagen del clasicismo que perduraba en el “subconsciente colectivo”, y se llegaban a ver influenciados en cierta medida por “culturas superiores”, como la bizantina.B) Segundo, el románico del arco de medio punto y del contrafuerte, de los muros gruesos y las ventanas chicas, del alma recia y las proporciones modosas. Representa la solidez de los cimientos, pero, a la vez, la aparición de algo realmente nuevo y con unidad de espíritu, coherente en sí mismo. Aún sin alcanzar la plenitud, es condición de posibilidad de lo que luego llegue; una especie de adolescencia necesaria.C) Por último, el arte gótico, el arte teológico por antonomasia. El arco ojival, apuntando hacia arriba, las etéreas arquivoltas sosteniendo el entramado constructivo, las vidrieras que llenan los templos de una fantasía luminosa, y las torres, esbeltas, lanzadas más que levantadas, que a punto parecen de despegar del suelo. El arte de la desproporción entre lo horizontal terrestre y lo vertical celestial; el punto de encuentro de la naturaleza caída con su Creador, hacia quien quiere elevarse. Cuando uno entra en una catedral gótica, ciertamente experimenta la sensación de alejarse del mundo. No es sólo la impresión física de grandiosidad; es un auténtico movimiento espiritual, que parece llevar al alma a cotas impensables cuando, minutos atrás, el cuerpo cruzaba un paso de peatones. ¡Qué bien se reza en una catedral gótica!Es así el gótico el consecuente lógico y natural de las formas anteriores. El gótico se “asienta” en el románico, algo que es literalmente cierto en muchas construcciones, donde, lo dilatado de su construcción, hizo combinar los estilos.Su explosión en el siglo XIII coincide con el período de mayor esplendor de la escolástica, una de las mayores cimas del pensamiento humano, cuando los sabios cristianos fueron capaces de dejar perfectamente dibujado para la historia el camino filosófico en el que se aunaban, como piezas del mismo rompecabezas que son, Fe y Razón. Llegados a este punto, no se extrañará el lector si afirmamos que no encontramos que sea meramente casual la coincidencia en el tiempo del declive gótico con el ocaso escolástico del siglo XV. Ambos fenómenos van de la mano; ambos gigantes sucumben ante una nueva cosmovisión que supone un giro copernicano respecto al mundo medieval.La Edad Moderna: Renacimiento, Barroco y NeoclásicoA partir del Quattrocento italiano, el veneno del antropocentrismo se instala en las conciencias de las clases cultas de una parte importante de Europa. No es este el lugar de profundizar en las causas y manifestaciones externas de este cambio radical. Durante los siglos XV y XVI, España fue prácticamente la única nación europea que, gracias al excepcional celo de sus católicos monarcas, conservó íntegramente su Fe, y mantuvo las escuelas de pensamiento en Teología, Derecho, Filosofía, etc., plenamente conformes a la doctrina de la Iglesia.Sigue, por ende, sin ser casualidad, que la edificación y, en general, el arte religioso en España continuase siendo clarísimamente preponderante sobre el civil (lo que no sucedía en la Italia de los mecenas y condottieri), y que las influencias renacentistas pasasen prácticamente desapercibidas, sustituidas por estilos autóctonos, como el gótico flamígero, el herreriano o, incluso, el colonial en América. ¡Cuántas veces hemos oído despreciar estas formas artísticas como fruto del retraso español a la hora de recoger las “modas” europeas! Si hablamos de un siglo en el que España era el centro del mundo, ¿qué sentido tiene afirmar una falacia tan bobalicona?El humanismo y el erasmismo generaron el caldo de cultivo, en Europa, que hizo posible el retorno a las formas clásicas, como consecuencia del retorno al hombre como medida de todas las cosas, como ombligo de las investigaciones especulativas. Para muchos de aquellos pensadores, la Fe en la que fueron bautizados dejó de ser el centro de sus vidas, para adoptar el papel de mero árbitro social que tenía el paganismo antiguo. Tirando del hilo, se llega a la Reforma protestante, al desgarro de la Iglesia, y a la herida abierta y supurante que sufre Occidente desde hace 500 años.Sin embargo, en Trento tiene lugar la reacción. La Reforma católica o Contrarreforma, iluminada por el Concilio y ejecutada con precisión militar por los seguidores del Capitán de Loyola, planta cara y combate de tú a tú con la nueva posición intelectual mayoritaria. En el plano militar, el combate lo mantiene España frente a la entente de potencias protestantes y a la doblez de la católica Francia.En cuanto al arte, el siglo XVII ve nacer un nuevo estilo católico, pedagógico y de lucha contra los herejes: el barroco. Supera al gótico en muchas facetas, en la escultórica y pictórica, sobre todo, como es lógico atendiendo a los progresos técnicos habidos en tres siglos, y a la preponderancia que se concederá a la representación de los santos y de escenas relacionadas con los dogmas recién definidos. Pero, entre tanto, el racionalismo, heredero del humanismo de Erasmo, Petrarca y Castiglione, se había ido consolidando con Descartes, Spinoza, Leibniz y la mecánica de Newton, que, al quedar ya definida al margen de la Teología, como una cuestión “técnica”, escapa a su control y ejerce una insana influencia en las clases educadas, que estaban siendo progresivamente dominadas por las tesis racionalistas. Así, el siglo XVIII es el siglo de la “Ilustración”; el siglo de Voltaire, Rousseau y Montesquieu; el siglo de la masonería deísta y presuntamente filantrópica; el siglo de la Enciclopedia frente a la Iglesia “oscurantista”; el siglo que culmina con la Revolución Francesa entronizando a la diosa Razón en Nôtre-Dame. El siglo XVIII es el siglo del neoclásico, el siglo de vuelta generalizada a la concepción antropocéntrica, con el imperativo categórico de Kant como telón de fondo de la nueva moral autónoma, que renuncia a la ley objetiva. El deseo de fidelidad a los modelos antiguos se vio alentado por los descubrimientos arqueológicos que a mediados del siglo XVIII asombraron a Europa, principalmente las ruinas de Pompeya y Herculano. La voluntad arcaizante se expresa sobre todo en una arquitectura civil (e incluso religiosa, como el caso de la Iglesia de la Madeleine de París) de líneas rectas y proporciones clásicas, que recupera los cinco órdenes arquitectónicos empleados por los romanos, y por unos motivos en escultura y pintura que, abandonando casi por completo la temática religiosa, vuelven a representar principalmente escenas mitológicas paganas. Entre tanto, por cierto, en España se seguía haciendo barroco, una vez más.El afán de recuperación de la Antigüedad se llegó a plasmar en los símbolos políticos: no es tampoco casual que los revolucionarios franceses reclamasen para sí la herencia estética de la República romana, ni que Napoleón hiciese lo propio con el Imperio (romano a secas; ni sacro, ni romano-germánico, que, históricamente, le quedaba mucho más cerca). Con las guerras napoleónicas, entramos en la última división histórica que plantearemos: la Edad Contemporánea. La hidra de cien cabezas: el arte contemporáneoIntentar una descripción sistemática del arte de los últimos doscientos años resulta tan complicado como abordar una historia de la filosofía de ese mismo período. ¿Qué nos encontramos al estudiar el pensamiento contemporáneo? El último sistema filosófico propiamente dicho, el de Hegel, y, a partir de ahí, un totum revolutum de idealismo y materialismo extremos, de positivismo, voluntarismo, nihilismo, irracionalismo, utilitarismo, psicologismo y existencialismo... Desde luego, no menos “ismos” de los que se encuentran en arte, hasta que ya ni siquiera con “ismos” se puede catalogar esta “hidra de cien cabezas”, como ocurre a día de hoy.Quizás, para abordar la crítica de este período no merezca la pena entrar en el detalle de desglosar cada movimiento artístico y cada línea de pensamiento, y convenga más un examen del “espíritu de la época”, del común denominador que subyace debajo del revoltijo informe. Es, posiblemente, la única manera de forjar interiormente una idea clara, una visión general, un “aroma” de lo que es el mundo de hoy y el de nuestros abuelos: el hombre como centro, el leitmotiv de los diversos retornos al clasicismo, pero ya consolidado y llevado hasta sus últimas consecuencias.Decía al principio que el hombre moderno está, en el mejor de los casos, impregnado de espíritu clásico. Es decir, en el mejor de los casos, aún no ha pervertido su gusto como para admitir las “propuestas” de los “artistas” de hoy, que buscan “la sorpresa y no la belleza”. Tengo a veces la impresión de que, con el arte contemporáneo, pasa lo mismo que con el retablo de las maravillas de Cervantes, que, por vergüenza, nadie se atreve a decir lo que todo el mundo ve, o sea, que se trata de un bodrio sin sentido. Pero estoy convencido de que aún hay una amplísima mayoría de intelectos que sigue encontrando lo bello en lo proporcionado y lo armonioso, en lo clásico; es natural que así sea.Este párrafo induce dos consideraciones. La primera, en la que coincidimos plenamente con José María Rubio, es que el hombre contemporáneo encuentra muchísimas dificultades para comprender e interpretar el gótico y el arte medieval en su conjunto. Dificultades que se deben a su formación, a su estructura mental, que es ajena a las categorías que guiaban las cabezas de aquellos artistas. Obviamente, si le es difícil entender, absolutamente imposible le será crear de acuerdo con aquella concepción, salvo excepciones, como la ya comentada de Antonio Gaudí.La segunda es que, pese a su aparente oposición diametral, en el fondo, el espíritu clásico y el espíritu moderno tienen el mismo origen: la ausencia de Dios. El primero, al buscar conscientemente la belleza, y al estar, originalmente, justificado por la falta de la Revelación, podría identificarse con la religión natural. Sin embargo, cuando dos mil años nos separan ya del Calvario, cuando contamos con dos mil años de Teología católica, y encontramos que el hombre renuncia voluntariamente a Dios como centro del Cosmos, abandonarse al clasicismo es sólo el primer paso antes de la degeneración.Es útil aquí hacer un alto en el discurso y confrontar estas afirmaciones con algunas realidades artísticas contemporáneas:


a) El Romanticismo, que, en cierta medida es una vuelta al medioevo y al gótico, no conlleva, en absoluto, una restauración del pensamiento, sino que se trata de un mero esteticismo de raíz sentimentalista, alejado de la especulación racional. En el fondo, y a pesar de su apariencia externa, sigue formando parte del “espíritu moderno”, tanto en su versión artística como en la política, que admite intrínsecamente la soberanía popular y es el origen remoto del supuesto “derecho de auodeterminación” de los pueblos.

b) El arte en los tres totalitarismos del siglo XX:

*.- El caso del comunismo es la realización práctica del racionalismo que olvida la trascendencia, llevado hasta sus últimas consecuencias: ¿para qué buscar la belleza, si no es útil, si no sirve para nada? En definitiva, el último paso del materialismo

*.- En el nacionalsocialismo encontramos la paradoja de una doctrina reconocidamente irracionalista, de una mística pagana, combinada con una estética sublime, considerada desde un punto de vista clásico, de la armonía de la línea, de la grandiosidad apabullante, del ansia de perfección. Paradoja que exterioriza la identificación íntima entre lo clásico, lo pagano y lo irracional, cuando la razón humana ya no tiene excusa para dejar al margen a Dios, Uno y Trino. *.- La democracia liberal, donde todo vale, de la que nos ocuparemos retomando la línea argumental.Cerrado el paréntesis, continuamos. Lógico fue que, al bascular por última vez el centro de gravedad filosófico hacia el hombre, primeramente se retomase la estética clásica. Una vez afianzado el cambio en las conciencias, empero, la evolución hacia el Modernismo (la suma y compendio de todas las herejías, como bien aleccionaba San Pío X) es absolutamente evidente. Si se parte del hombre como centro, del hombre como medida de las cosas, se termina necesariamente en el relativismo moral y político, es decir, en el modernismo religioso y en el liberalismo. De ese relativismo, de ese espíritu moderno, las consecuencias estéticas son exactamente las que hoy padecemos: todo vale, el arte es la “expresión emocional” del artista, no hay belleza y proporción objetivas, no hay ningún canon que respetar. El verso chirriante sustituye al soneto; el heavy metal y la música experimental a la sinfonía; los engendros del Guggenheim a Murillo; los “performances” a la danza y al teatro; las agrupaciones de chatarra a Miguel Ángel. Y, arquitectónicamente, la nueva teología se plasma en las iglesias planas, camufladas con el ambiente, asamblearias, sin vocación ascendente; en todas esas nuevas iglesias de los barrios de las ciudades, que tan poco ayudan al alma orante. Impertérritas, contemplándonos desde lo más alto de sus torres, las catedrales góticas parecen preguntarse, o preguntarnos a nosotros: ¿cuándo nos volveremos a entender

Arturo Fontangordo

24 marzo 2009

"Occidente no debe imponer su visión del mundo a otras culturas"


ENTREVISTA: PHILIPPE DESCOLA Antropólogo francés
MIGUEL ÁNGEL VILLENA - Madrid - 29/01/2009

Philippe Descola tiene ese aire inconfundible de los exploradores de buena voluntad que acuden a investigar las sociedades primitivas con ánimo de aprender de otras culturas y sin ínfulas de superioridad. Nacido en París en 1949, discípulo del célebre Claude Lévi-Strauss y uno de los mejores antropólogos culturales del mundo, procede de una familia de hispanistas en la que su abuelo le enseñó algo tan fundamental para la vida como los nombres de las flores y de las estrellas. Fruto de su conocimiento del español y de su afición por la naturaleza, el joven antropólogo Descola se marchó con apenas 25 años a la Amazonia ecuatoriana para estudiar una sociedad de jíbaros que apenas había tenido contacto con el resto del mundo.
La noticia en otros webs
• webs en español
• en otros idiomas
"En el fondo, la diversidad biológica y la cultural son lo mismo"
"Hay que parar esa loca carrera de ataques contra el medio ambiente"
"Allí me encontré con una sociedad muy primitiva", recuerda Descola en el Instituto Francés de Madrid, donde esta semana ha impartido una conferencia. "Sólo un chico hablaba unas pocas palabras de español", prosigue, "al cabo de unos meses aprendí algo del idioma nativo y empecé a comprender que en su forma de ver las cosas no existe la separación entre cultura y naturaleza. De hecho, ellos no distinguen entre humanos y no humanos porque los animales y las plantas también disponen de lo que podríamos entender como alma. Por ejemplo, muchos pueblos amazónicos no tratan a las plantas en términos utilitaristas de cultivo o de producción, sino que las mujeres mantienen una relación materno-filial con los árboles o las flores. Entretanto, los hombres se relacionan con los animales como si formaran parte de la familia".
A juicio del antropólogo, todas las cosmologías, desde las que atesoran tribus en selvas aisladas hasta las que observan las sociedades de China o de India en la actualidad, integran cultura y naturaleza. Todas, salvo Occidente. Descola, un auténtico experto en esta materia sobre la que ha publicado varios libros, argumenta que la revolución científica del siglo XVII en Europa significó la aparición de inventos, como el microscopio o el telescopio, que permitieron convertir la naturaleza en algo autónomo y observable. "Desde entonces", apunta con su tono didáctico, "nuestra cosmología ha servido como modelo para entender las cosmologías de otros pueblos. Ahora bien, nuestra cosmología no puede ser una pauta y Occidente no debe imponer su visión del mundo a otras culturas".
Sin ningún alarde de catastrofismo, pero con la rotundidad de un científico, Descola vaticina que el planeta camina hacia el desastre si no se respeta la naturaleza. "Hay que parar esa loca carrera de ataques contra el medio ambiente", sentencia el autor del libro Más allá de la naturaleza y la cultura (Gallimard, 2005), que se publicará en breve en España. En su opinión, la conciencia ecologista que se ha desarrollado en las últimas décadas ha contribuido, sin duda, a aumentar la preocupación sobre problemas como la biodiversidad o el calentamiento global. "No obstante", matiza el antropólogo francés, "nuestra forma occidental de concebir la naturaleza como algo aparte de la sociedad y de la cultura sigue marcando los esquemas mentales de la mayoría de la gente".
Para Philippe Descola, "hay que defender la diversidad biológica y la diversidad cultural porque, en definitiva, son lo mismo". "Para vivir en un mundo donde valga la pena vivir", señala, "debemos sorprendernos por una enorme diversidad de respuestas a distintos desafíos. Esa aspiración a dejarse sorprender es aquello que da sabor a la vida y que actúa como un antídoto contra la uniformidad y la rutina". Cuando se le pregunta por lo que aprendió de los indios amazónicos, Descola no vacila: "Que cada día amanece para ellos con una total virginidad".

14 marzo 2009

LA EDUCACIÓN EN LA NUEVA ERA





















SINOPSIS, para un taller encontrado por internet. (Buscar la referencia con el título de est entrada.)
El siguiente cuadro sinóptico, dividido en tres secciones, está destinado a dar al estudiante una captación comprensiva de las ideas sobre las cuales se basa la enseñanza de la Nueva Educación.
No es un índice, sino que da una visión sobre la naturaleza de los resultados que podrán obtenerse.
La Sección Una, desarrollada en este libro, sienta las bases para la Sección Dos que aparece en la obra Tratado Sobre los Siete Rayos, Tomo V, que es parte de una enseñanza más avanzada. La sección Tres completa la tesis agregando la Ciencia del Servicio, meta de toda esta empresa.

Sección Una: Los objetivos de la Futura Educación.
I. Desarrollo Cultural de la Raza
II. Próximo Paso en el Desarrollo Mental de la Raza.
A. Presente período de transición.
B. La Era Acuariana
III. La cultura del Individuo, con el fin de que se convierta en :
A. Un ciudadano inteligente en los dos mundos.
B. Un padre inteligente
C. Una personalidad controlada y dirigida.


Sección Dos: El Antakarana
A. El puente entre los tres aspectos de la mente:
........... 1. La mente concreta inferior, el sentido común receptivo.
........... 2. La mente individualizada o el alma, el Ego espiritual.
........... 3. La mente abstracta superior, o el agente de la intuición.
B. El agente del alineamiento entre
........... 1. La mente y el cerebro, o el hombre en los tres mundos
........... 2. La personalidad y el alma.
II. La Técnica de la Construcción del Antakarana.
A. Su construcción hasta la época actual.
B. La tarea inmediata que tenemos por delante
C. Los métodos de los siete rayos empleados en este proceso constructivo
III. El Antakarana y la Nueva Educación.
A. Los resultados prácticos de la nueva técnica serán:
.......... 1. Inducir a la plenitud, o a la capacidad de ver la vida en su totalidad.
.......... 2. Fomentar el sentido de la síntesis y, por lo tanto, el espíritu grupal.
.......... 3. Desarrollar la intuición y la capacidad de establecer contacto con el mundo de las ideas.
.......... 4. Entrenar la voluntad, especialmente, la voluntad al bien.
B. Los resultados místicos serán:
1. El desarrollo del sentido místico y la comprensión mística de la dualidad.
2. El reconocimiento de un nuevo objetivo que consiste en:
..................a. Integrar la personalidad
..................b. Obtener la visión del alma o yo central
C. Los resultados ocultos serán:
.......... 1. El logro de la unificación o de la identificación de la personalidad con el yo central, el alma
.......... 2. El entrenamiento de la mente se convertirá entonces en un intermediario entre el alma y la personalidad.

Sección Tres: Las Tres Ciencias Principales de la Era de Acuario
I. La Ciencia del Antakarana.
A. La comprensión mística de la dualidad.
..........1. El problema de la personalidad integrada.
......... 2. La visión del alma, el yo central.
......... 3. El problema místico.
B. La identificación oculta o unificación.
.......... 1. La integración del alma y la personalidad.
.......... 2. La mente como intermediaria.
.......... 3. El problema del equilibrio o la estabilidad.
C. Aplicación de estos conceptos a la necesidad inmediata de la educación
II. La Ciencia de la Meditación
A. La meditación como técnica de la educación.
..........1. El correcto control de la mente.
......... 2. Las dos funciones de la mente.
......... 3. La mente a medida que construye el antakarana.
B. La meditación en el mundo de las ideas.
.......... 1. El poder de intuir.
.......... 2. La sensibilidad y respuesta a las impresiones superiores.
.......... 3 La función y difusión de las ideas.
C. El desarrollo de la continuidad de conciencia.
.......... 1. La continuidad de la personalidad.
.......... 2. La continuidad y la inmortalidad.
.......... 3. La continuidad y la iniciación.
III. La Ciencia del Servicio
A. El servicio como resultado del contacto con el alma.
B. El servicio como colaboración con el plan.
C. El servicio como técnica de desarrollo grupal.
D. El desarrollo del sentido del servicio en el futuro.
E. La aplicación del concepto de servicio a nuestros planes modernos de educación.

ÍNDICE
PREFACIO
TENDENCIAS EDUCATIVAS EN UNA CRISIS MUNDIAL
RESUMEN DE UNA DECLARACIÓN HECHA POR EL TIBETANO

CAPÍTULO I
EL OBJETIVO DE LA NUEVA EDUCACIÓN
Introducción
Respuestas a algunas preguntas
Teoría, Métodos y Objetivos
Coordinación e Integración

CAPÍTULO II
DESARROLLO CULTURAL DE LA RAZA
Civilización y Cultura
Proceso del Desenvolvimiento
Naturaleza del Esoterismo

CAPÍTULO III
EL PRÓXIMO PASO EN EL DESARROLLO MENTAL DE LA HUMANIDAD

Presente Período de Transición
La Era Acuariana

CAPÍTULO IV
LA CULTURA DEL INDIVIDUO
Punto de Vista de la Ciudadanía
La Situación Mundial y las Ideologías
Razones de la Actual Inquietud Mundial
Punto de Vista de la Paternidad
Tendencias que Indican Desarrollos Futuros
Punto de Vista del Control de la Personalidad

CAPÍTULO V
LA CIENCIA DEL ANTAKARANA
Como preparación para lo que los estudiantes deben dominar, quisiera destacar ciertos puntos y clasificar la información ya dada.
La Ciencia del Antakarana no es fácil de aprender, por las razones que expondré a continuación.
Las razones que señale deberán ser aceptadas por los estudiantes como una hipótesis previa a todo trabajo que se trate de emprender.


-------------------1. La Ciencia del Antakarana está relacionada con todo el problema de la energía, pero especialmente con la energía manipulada por el individuo y las fuerzas mediante las cuales él se relaciona con otros individuos o grupos.
Para mayor claridad denominaremos:
a) ENERGÍA: a todas las fuerzas que afluyen al individuo desde cualquier dirección y origen. A estas energías principales frecuentemente se les ha dado el nombre de "sutratma", "hilo de vida" o "cordón plateado".
b) FUERZA: a todas las energías que -después de la debida manipulación y concentración- el individuo o el grupo proyecta hacia cualquier dirección y con muchos posibles móviles, algunos buenos, pero la mayoría egoístas.

--------------------2. La Ciencia del Antakarana, hablando técnicamente y para el propósito grupal, es especialmente la ciencia de la manifestación de la luz, que da como resultado la revelación y los cambios consiguientes.
Debe recordarse que:
a. La luz es sustancial, y desde el punto de vista del espíritu es una sublimación o forma superior de sustancia material.
b. La luz es también la cualidad o la característica principal del alma en su propio reino, y del cuerpo etérico (eventualmente un reflejo del alma) en los tres mundos de la evolución humana.
c. La ciencia que estamos considerando tiene por objeto fusionar las luces inferiores con las superiores, de manera que brille una sola luz en la manifestación física, lográndose, por consiguiente, una síntesis de la luz.
d. Hablando técnicamente, existen dos cuerpos de luz, el cuerpo vital o etérico, y el vehículo del alma. Uno de ellos es el resultado de eones de vida, que con el tiempo se transforma en un poderoso receptáculo de energías, reunidas por una amplia serie de contactos, aunque están condicionados por el tipo de rayo en sus tres aspectos.
Existe el cuerpo etérico, y actualmente está funcionando poderosamente.
El cuerpo del alma se está construyendo lentamente y es esa"casa, no hecha con las manos, eterna en los cielos" a que se refiere el Nuevo Testamento (II Co.5-1). Es interesante observar que el Antiguo Testamento se refiere al cuerpo etérico (Ecls. 12-6,7) y su construcción, y que El Nuevo Testamento trata de la construcción del cuerpo espiritual.

-------------------- 3.- La Ciencia del Antakarana debe estudiarse de tres maneras:
a. Concretamente y en relación con el cuerpo etérico, que es una forma sustancial tangible y que la ciencia moderna comienza a reconocer (aunque todavía no es admitido universalmente).
b. Egoicamente y en relación con el alma y el "cuerpo de luz", con el cual el hombre espiritual debe actuar en el mundo de las almas y que - cuando se ha mezclado y fusionado con el cuerpo etérico- produce la manifestación de la divinidad sobre la tierra, en mayor o menor medida de acuerdo a la amplitud de la fusión y al reconocimiento consciente que tenga el individuo de la fusión lograda.
c. Abstractamente y en relación con el conocimiento-sabiduría, dos palabras utilizadas en relación con la fuerza y la energía, y su utilización por el individuo en su medio ambiente y en sus contactos.
Reflexionen sobre estas palabras. Se darán cuenta cuán necesario es que exista la capacidad de pensar en forma abstracta, antes de poder comprenderse las verdaderas implicaciones de esta nueva ciencia.

-------------------- 4. La Ciencia del Antakarana se refiere al problema de la continuidad de la conciencia y al problema de la vida y de la muerte.

Gaia. La Tierra viviente.


Lawrence E. Josephprólogo de Godofredo Stutzin
En "Gaia, la tierra viviente", el autor presenta la primera visión objetiva de uno de los debates científicos más excitantes y polémicos de este siglo. Un examen a fondo de la controvertida hipótesis, documentado con entrevistas directas a Lovelock, Wallace, Margulis, etc.
Verdadera o falsa, la hipótesis Gaia ha ganado resonancia y credibilidad mundial y cada día crece el interés por las soluciones que propone para sanar el medioambiente y mantener viva a la Madre Tierra.
"La tierra es un organismo viviente". Esa asombra hipótesis, propuesta hace veinte años por el químico británico James Lovelock y vigorosamente apoyada por la microbióloga estadounidense Lynn Margulis, sostiene que durante 350 millones de años los microbios, las planteas y los animales han coevolucionado con su ambiente como un superorganismo globalmente integrado.
Lawrence Joseph, periodista científico, residente en nueva York ha hecho un labor magistral al mostrar en forma amena, inteligente e imparcial, el tortuoso camino seguido por una idea improbable e increíble que, con ribetes ecológicos y hasta teológicos, se está convirtiendo en una de las más grandes y originales ideas de nuestro tiempo.
En el momento actual en que nuestro Cono Sur evidencia un inminente cambio climático que se hará extensivo a todo el globo, la Hipótesis Gaia, verdadera o falsa, perece estar influenciando significativamente el modo en que algunos de nuestros científicos, junto a los de Europa, Estados Unidos y Japón, están urgiendo el estudio de las ciencias ecológicas y propugnan la implantación por los gobiernos mundiales de medidas de protección ambientales que deben tomarse ahora, por que mañana puede ser demasiado tarde.
título original:Gaia,The growth of an ideatraducción deRenato Valenzuela2da edición, 199715 x 23 cm., 310 págs.encuadernación rústicaEditorial CuatrovientosISBN: 956-242-004-3




El Reencantamiento del Mundo


Morris Berman
Primer volúmen de su trilogía sobre la historia de la conciencia occidental (junto con Cuerpo y Espíritu e Historia de la Conciencia).
9ª edición, 2004 (30 págs. de notas, glosario e índice analítico)
"El libro de Morris Berman " El reencantamiento del mundo" en su introducción, "Introducción Pasaje Moderno " y en su primer capítulo, "El nacimiento de la conciencia científica moderna", permite al lector un verdadero recorrido de lo transcurrido del siglo XVI al presente. Si bien el autor remarca una u otra contradicción entre diferentes filósofos modernos, por ejemplo, entre Bacon y Descartes, también logra entretener a quién lo lee, sobre y entre ellos, que existe alguna que otra relación principiante. Morris Berman da a conocer ,el gran cambio que se llevó a cabo con la Revolución Científica , y por lo cual se abrió el nuevo interrogante de "cómo " pasan los fenómenos. Por lo tanto, ya no se busca el " por qué" suceden estos últimos .Si bien este tipo de interrogante hace referencia al estudio de la psicología infantil de Piaget , sólo quedará averiguar el modo en qué se producen o pasan los hechos. Sus lectores se reencuentran con un mundo que tiene un sentido más amplio, porque el que existía o había antes de leer el mismo les brindaba una visión estrecha, que tan sólo podía dar puntos de vista o respuestas al interrogante "por qué" Este libro es "un intento de captar la era moderna, desde el siglo XVI al presente , como una totalidad , y encontrar un punto de confluencia con las presuposiciones metafísicas que definen este período". Es decir, este logro se da si hacemos una búsqueda muy profunda y minuciosa de las leyes de los representantes de esta época modernista. Esta búsqueda del "por qué "del surgimiento de los fenómenos se traduce en dos tipos de respuestas que provienen de dos culturas: la griega y la judía. Por otro lado , el desencantamiento de la religión tiene un factor de eliminación que es la cuestión de lo sensual porque no sólo se pierde la esencia de lo teológico sino también el poder de la religión se disminuye en la conciencia del hombre."
-------------------------------------------------------------------------------------------------------

Excelente introducción al pensamiento y la obra de Gregory Bateson, este libro se ha convertido en el grito de batalla de todos aquellos que sienten en el entorno los síntomas de una enfermedad del alma que aqueja a nuestra sociedad occidental. Tras un lúcido análisis de los pasos que se siguen desde los tiempos medievales hasta la irrupción del pensamiento científico moderno y su consiguiente desencantamiento mecanicista, el autor nos introduce al gran dilema de la época contemporánea: ¿Cómo recuperar el sentido de respeto y pertenencia al cosmos que imperaba en la antigüedad, sin por eso desechar los avances actuales?
- - - - - - - - - - - - - - -
Una definición de la nueva visión del mundo y de la cultura naciente, como la hecha por Berman, es casi un acto político pero plagado con la metástasis de las drogas y la televisión, de los tranquilizantes, el guruísmo y otras formas de contaminación, la única conclusión ha de ser que estamos presenciando los síntomas de una enfermedad del alma que sólo podrá sanar. Pero es condición sine qua non ir a los orígenes mismos de la enfermedad.
Desde su perspectiva como historiador de la ciencia, Berman analiza lúcidamente la condición presente de la civilización occidental, a la que considera en estado de colapso espiritual, social y ecológico o, en el mejor de los casos, en un peligroso estado de transición.
Luego de un prolijo análisis de la evolución de la conciencia científica moderna, surgida en los siglos XVI y XVII tras la pérdida de la conciencia participativa desde el hombre se consideraba a sí mismo parte de la naturaleza y el orden de las cosas en lugar de amo y señor del cosmos, comienza a configurarse el gran dilema de la época postmoderna y contemporánea. ¿Cómo recuperar lo deseable de la antigüedad sin desechar los avances actuales ? ¿Será posible enfocar este dilema sin necesidad de arrasar con toda la tradición intelectual de occidente ? La verdadera ciencia debe tener un fundamento orgánico y holístico. Para sentar las bases metafísicas de una ciencia holística, Berman se apoya en la obra de los autores como Jung, Reich, Whitehead, Blake, Polanyi y Bateson.
Este libro está destinado a convertirse en un aporte fundamental a la rectificación de nuestra epistemología mecanisista como también a la introducción del nuevo paradigma que sostiene que nosotros los humanos somos un parte integral de la vida, del planeta Tierra y del Universo y que la ocupar una posición central en el drama creativo universal, nos hace directamente responsables de nuestro destino y del destino de nuestro planeta.
título original:The Reenchantmentof the Worldtraducción deSally Bendersky yFrancisco Huneeus9a edición, 200415 x 23 cm., 344 págs.encuadernación rústicaEditorial CuatrovientosISBN: 84-89333-20-3

27 diciembre 2008

Nuestro CÁDIZ particular

Tipico divertimento de niños y mayores en el Puente-Canal, junto al Castillo de San Sebastián, Cádiz.


Fiesta Homenaje a personaje gaditano, en la Plaza De las Canastas del Barrio Santa María de Cádiz. Verano 2008.
Publicar entrada
Fiestecita flamenca en Neotaberna flamenca Casa Postas. Decoración realizada por reypiulestan, en la cual se incluye logotipo, elección de colores , dibujos murales y exposición permanente de dibujos sobre papel.

26 noviembre 2008

El Arte es de Krishna (practicando el arte)






Apuntes tomados por Angira Muni das

El verdadero arte es ser feliz haciendo felices a otros

El verdadero arte es ser feliz haciendo felices a otros. El mejor arte es el de las buenas relaciones. El arte es fundamental en la vida, y este implica muchas cosas. La vida sin arte no funciona, y el arte sin vida tampoco.

Las finanzas en el arte son muy importantes, pues estas son las que promueven nuestro arte. La vida, el arte y la financiación no se pueden separar, pero para mantenerlos unidos se necesitan relaciones sinceras.

Dedicar el arte para Krishna es un gran arte. Somos una comunidad artística, por ejemplo el arte del Sadhana, después de la hora de levantarte, aún en la cama casi dormido piensas: "Aquí estoy bien, no me molesten". Pero en la cama estas sudando, babeando sobre la almohada, lleno de contaminación, allí no hay ningún arte. Mientras que cuando un devoto se levanta lo primero que hace es recordar a Krishna cantando su santo nombre, desde ese momento empieza su día artístico.Luego se baña muy bien, y se aplica el tilaka meditando en el Señor: "Mi Señor Krishna, permíteme ocupar este cuerpo a tu servicio..." Luego va rápido al artik, y comienza dando reverencias en el altar: "Nama om visnu padaya.." Y empieza el artik, cantando melodiosa y armoniosamente:
"Kali Kukura Kadana.." Mientras que el pujari después de haber despertado al Señor con mantras amorosamente, empieza a hacer el artik con incienso, fuego, agua, flores todo muy hermoso, algo definitivamente artístico.

El cocinero es otro buen ejemplo del arte, como es que el toma una papa, y la transforma en una ofrenda deliciosa, eso es un gran arte. Predicar también es un arte, un predicador tiene que ser un gran artista. Krishna Katha es un arte, pero este se respalda sólo con un buen ejemplo. Un presidente de templo es un gran artista; manejar voluntarios es un arte. Un devoto pregunto a Srila Prabhupada: Cómo puedo tener más devoción? Srila Prabhupada le contesto: Se más limpio y más puntual!. Eso es arte: responsabilidad. Mejor dicho: todas las actividades en Conciencia de Krishna son artísticas y todas las expresiones artísticas circulan alrededor del Santo Nombre, que es la personificación de toda expresión artística.

Cupido enloquece a la entidad viviente y le hace utilizar el arte para gratificarse, pero Krishna es el Supremo Artista, quien cautiva a millones de cupidos. El amor es el sentimiento del arte. Un artista es inspirado por él para hacer su obra. Pero sin Krishna sus obras son sólo egoísmo. Los sentimientos frustrados de sus deseos de disfrute. El arte mundano es una frustración. El arte en Conciencia de Krishna es hermoso.

Los mayavadis dicen: "El arte no existe, el amor no existe"; pero esto es una gran mentira, por que el alma es dada al arte, al amor, a la verdad.
Ellos no reconocen que hay una hermosa realidad, Krishna. No existe arte perfecto sin Dios. Los artistas más aclamados de la historia, los poetas, los pintores, los músicos, y demás fueron en su mayoría frustrados, acomplejados de la sociedad, un completo desastre como personas, alcohólicos, drogadictos, mujeriegos, a quienes les dieron el Nobel. Y que decir de los políticos, que después de hacer mucha burocracia con la supuesta bandera de la paz, figuran como los Nobel. Un completo fraude pero ninguno de estos artistas en toda la historia se aproxima siquiera a lo que Srila Prabhupada hizo por el mundo y a el jamas le ofrecieron el Novel. Imagínese el artista tan increíble que el fue.
La pureza con la que él hablaba y enseñaba. Habiendo compilado obras tan bellas como el Srimad Bhagavatam, el Srimad Bhagavad Gita, y tantos libros que contribuyen y contribuirán verdaderamente para el desarrollo de la sociedad en general. El sí fue un verdadero artista quien nos ha dejado una obra tan hermosa que no tiene precio. Jamas podremos pagar la deuda que tenemos con él.

Bhakti es el arte más elevado de todos, en donde el amor es dado
sinceramente sin deseos de explotar al vecino, sino mas bien de contagiar a todos a que expresen lo mismo por el Señor Krishna. Y Krishna es capturado así por sus devotos amorosos. Srimati Radharani es la más perfecta en este arte. Ella se preocupa de ocupar a cada uno para complacer a Krishna. Varnasrama dharma significa que cada uno actúa según su talento. La autorrealización es un arte. Krishna es la razón de que nos mantengamos unidos para así tocar la sinfonía del vaisnavismo, por que sino ya nos hubiéramos ahorcado los unos a los otros.

Arte es un sentimiento espontaneo del artista, el expresa lo que siente. Claro, no nos referimos a los que comercian con su arte, ellos no son artistas. Pues un artista no hace sus obras para vender, sino por el gusto de hacerlas. De igual forma Bhakti Yoga es y debe ser espontaneo; lo que no nace, lo que no es espontaneo es horrible, eso no es bhakti:
raganuga bhakti es hermoso. Y si esa no es tu meta entonces, que haces aqui? Si cuando un devoto te va a llamar al Mangal artik, te levantas todo rallado, pensando: "Ese tipo otra vez viene a llamarme, no me deja dormir feliz, otra vez a Mangal artik, ajjjj!" Que haces aquí ? Krishna no quiere obligar a nadie, ni mucho menos, ver caras feas por El.
Muchas personas en este mundo hacen cosas por obligación, por apariencia, pero en la devoción no queremos apariencia sino sinceridad y constancia. Vrindavan es la verdad. En Vrindavan se personifica este amor espontaneo, allí el arte alcanza su expresión más intima, todos adorando a Krishna. Arte para Krishna es importante, haz un bello arte para Krishna. Por ello con toda la humildad que pueda tener les ruego:

Bellas relaciones, con todos sin discriminar a nadie por caído que sea, por que si tu esperas que Krishna sea misericordioso contigo, pero no quieres que le den misericordia a nadie mas, estas mal. Que sentido tendría la misericordia sino fuera para todos?
Buena economía, sino como vas a respaldar tu arte?.
Arte, arte, arte y más arte.
Sólo trabajando unidos vamos a tener éxito. Los artistas tienen que guardar las relaciones amorosas y llevar una buena financiación. Trabaja duro para la sinfonía del amor, no para llenar el plato. Krishna no gusta de los flojos y perezosos. Si andas perezoso en tu camino fracasarás, así sea como brahmacary, casado y devoto. Donde hay amor se trabaja duro y entusiasta. Si hay Conciencia de Krisna en el mundo no es por los perezosos, sino por los que han metido la ficha. Por ello es nuestra tarea hacer de la conciencia de Krishna algo hermoso. Esfuerzense, y hagan todo muy, muy hermoso. Sigan adelante con valentía. Arte es Bhakti, y Bhakti significa hacer algo para contribuir, un artista no es flojo.
Así que Contribuye!

Swami B.A.Paramadveiti

09 noviembre 2008

Exposicion: Paseos pictóricos por el Cádiz Decimonónico


Exposición de óleos sobre el Cádiz del 1900 que ilustra el ambiente y la arquitectura de una ciudad que no esconde su anterior esplendor colonial y su progreso inevitable a la modernización.

La historia del Vapor "Covadonga"

El Vapor "Covadonga" fué realizado en los talleres de Rafael Manzano Bazán, que estaban situados en el mismo lugar que después ocuparía la Fundición de Vigorito.
En 1905 el citado Rafael Manzano puso en funcionamiento un taller situado sobre las ruinas del antiguo teatro romano y que giraba con el nombre social de "El sur de Cádiz".
Los talleres de Manzano estuvieron en funcionamiento hasta 1947, en ese año Vigorito pasó a ocupar las naves situadas en el Campo del Sur.
En cuanto a la botadura del Vapor "Covadonga", en noviembre de 1909, hay que decir que llamó la atención de toda la prensa española.
Resultó curioso y espectacular que un vapor tuviese que atravesar una ciudad para ser llevado hasta el agua.
El "Covadonga" fué arrastrado por caballerías y por una legión de muchachos del cercano colegio de La Salle - Mirandilla, que se sumaron alegres al singular acontecimiento.
El diario ABC de Madrid publicó en portada una gran fotografía del "Covadonga" saliendo de los talleres de Manzano, y el Diario de Cádiz se encargó ampliamente de la noticia dando toda clase de detalles del traslado del vapor hasta el muelle.
El "Covadonga" tuvo que pasar cinco días en la Plaza de San Juan de Dios debido a que el mal tiempo impedía su botadura.
Cuando llegó al cantil del muelle, la grúa flotante "Hércules", de la Junta de Obras del Puerto se encargó de llevarlo hasta el mar.
En el Carnaval de 1910, el coro "Los portamonedas" hizo referencia a la botadura del "Covadonga", elogiando la capacidad de los obreros gaditanos y de los talleres de Manzano.

Foto histórica de Cádiz, y muy insólita donde las haya.
El vapor "Covadonga" llega a la Plaza de San Juan de Dios, desde la calle del mismo nombre.
Al fondo puede apreciarse la estatua del monumento a Moret, y en primer plano,
a la izquierda, las palmeras que existían en la Plaza de San Juan de Dios.

Reseña encontrada en google: http://pasionporcadiz.spaces.live.com/




13 julio 2008

VER ES CREER: LOS CUATRO MUNDOS DEL CHAMÁN




Serge King*

Una de las cosas más confusas que enfrentan los estudiantes del chamanismo es la forma en que los chamanes miran mundo. Confunde a mis alumnos en la actualidad y cierta- mente me confundió a mí cuando me iniciaba en esta tradición. En mi época de adolescente, en el campo, a veces mi padre, al igual que los demás agricultores, hablaba de los cultivos y animales que había a nuestro alrededor, y en algunas ocasiones se dirigía a ellos como si los cultivos y los animal fueran seres inteligentes, capaces de comprenderle y responderle. A pesar de que yo también aprendí a hacerlo, tuvo que transcurrir bastante tiempo para llegar a comprender el proceso. En una época determinada, todas las conversaciones con los árboles, flores, insectos, rocas y edificios que tenía lugar a mi alrededor, me impedían concentrarme en mi trabajo. Entonces, de algún modo, aprendí a abrirme y cerrarme aquel tipo de concienciamiento, sin saber cómo lo hacía.
De M'Bala, mi maestro chamán en África, aprendí a fusionarme con los animales de la jungla, después de entrar en un trance profundo. Creía que el estado de trance era el me dio de conseguir el cambio, hasta que me di cuenta de que él lo lograba en un abrir y cerrar de ojos, sin entrar en trance Evidentemente el trance no era más que un instrumento y n la causa del cambio experiencial.
Mi tío kahuana hawaiiano, Wana Kahili, me enseñó a emprender viajes interiores repletos de asombro y terror, y a discernir augurios en las nubes, hojas y muebles. Sin embargo, también me enseñó a ser muy consciente de mi estado al despertar y a cómo no ver augurios, ya que en ciertos momentos esto puede ser igualmente importante.
Mi padre, M'Bala y Wana Kahili dedicaron muy poco tiempo a explicarme los fenómenos que me enseñaban a experimentar. Eran todos del parecer de que la experiencia es el mejor modo de aprender y de que las explicaciones intelectuales supondrían una traba. Este fue un buen método para salir de mi obstinación mental e introducirme en mi cuerpo, pero el hecho de tener que afrontar las dudas y temores generados por la cultura no chamánica en la que también vivía demoró considerablemente mi aprendizaje. En mis propias vivencias como alumno y como maestro, he descubierto que satisfacer el intelecto suele reducir las barreras analíticas y emocionales que dificultan el aprendizaje, permitiendo una asimilación mucho más rápida de la experiencia. Por ello, he pasado muchos años analizando, sin juzgarlas, mis experiencias personales, así como las de otros chamanes, a fin de adquirir una mayor comprensión de lo que hacemos cuando lo hacemos, para poderlo compartir más fácilmente.
El auténtico punto de partida fueron las enseñanzas de Wana Kahili sobre los cuatro mundos (niveles o clases de experiencia) entre los que todo el mundo fluctúa espontánea y, por regla general, inconscientemente, pero que los chamanes cultivan a conciencia. Se trata del ike papakahi (literalmente: primer nivel de experiencia), el ike papalua (segundo nivel de experiencia), el ike papakolu (tercer nivel de experiencia) y el ike papaha (cuarto nivel de experiencia). En términos generales, me explicó que éstos representaban respectivamente el mundo ordinario, el mundo psíquico, el mundo de los sueños y el mundo existencial. Por razones didácticas he optado por definirlos como mundos objetivo, subjetivo, simbólico y holístico. También me dijo que dichos mundos eran comunes a todas las personas, no sólo a los chamanes, y que la única diferencia consistía en que los chamanes los utilizaban con conocimiento y propósito. También agregó que gran parte de la con fusión en la vida de la gente emana de una mezcla de dichos mundos en la mente y en el habla.
Mi objetivo era el de instruir a mucha gente en poco tiempo sobre la experiencia chamánica, por lo que a pesar de un punto de partida tan favorable, me quedaba mucho por aprender. Lo que figura a continuación es un breve resumen de dicha búsqueda e investigación.
¿Qué hacemos cuando realizamos un trabajo chamánico? Hablamos con la naturaleza y con los espíritus; cambiamos el tiempo y creamos acontecimientos; curamos mentes y cuerpos, y canalizamos extraños seres; volamos fuera del cuerpo, nos trasladamos a otras dimensiones y vemos lo que otros no pueden ver; además, pagamos nuestros impuestos, lavamos el coche y hacemos la compra. ¿Hay algo que sirva de conexión entre actividades tan diversas, o se trata simplemente de una serie de conocimientos independientes?
Existe una pista importantísima en el primero y fundamental principio de Huna, término genérico de la filosofía polinesia de la vida en la que yo me formé. Dicho principio afirma que «el mundo es lo que crees que es». Otra forma más popular de decir lo mismo es: «nosotros creamos nuestra propia realidad». Sin embargo, la mayoría de la gente que lo dice no lo acepta plenamente, porque creen que lo único que eso significa es que todo lo malo que les ocurre es culpa suya. Incluso los que lo aceptan con una comprensión más profunda siguen limitando su significado a la idea de que son responsables de sus sentimientos y de su experiencia, y de que si convierten sus pensamientos negativos en positivos, comenzarán a atraer una experiencia positiva, en lugar de negativa.
Los chamanes, sin embargo, van mucho más lejos. Para nosotros, no sólo significa atraer la experiencia con nuestro pensamiento, sino verdaderamente crear realidades. Con nuestros supuestos, actitudes y expectativas, hacemos que las cosas sean posibles o imposibles, reales o irreales. En otras palabras, cambiando el marco de la mente podemos hacer cosas ordinarias y no ordinarias en la misma dimensión física que compartimos con todos los demás. Repito que esto no es privativo de los chamanes. Lo único distinto es la forma en que aplicamos el principio.
La forma de cambiar la experiencia y poder usar facultades no normales en una realidad determinada consiste en cambiar un conjunto de creencias (o suposiciones, actitudes y expectativas) acerca de dicha realidad, por otro conjunto. Parece muy sencillo y lo es. Lo más difícil -y puede serlo en grado sumo para algunos- es aceptar su simplicidad, porque esto significa cambiar la idea que uno tiene de la realidad.
El modelo que presento a continuación ha sido específicamente diseñado para que los chamanes modernos puedan distinguir clara y conscientemente entre distintos niveles de realidad o conjuntos mentales. Esto no sería necesario en una sociedad más familiarizada con el chamanismo y con una mejor disposición hacia la aceptación del mismo. Se realizarían los mismos cambios, pero de un modo más intuitivo, porque habría menos conjuntos mentales contradictorios con otras filosofías, tanto religiosas como seglares. Imaginemos, por ejemplo, a un antropólogo moderno estudiando una cultura indígena en una isla del Pacífico meridional. Un buen día aparece el chamán del pueblo y les comunica a sus conciudadanos que, mientras estaba en el campo quitando las malas hierbas, la diosa Hina ha descendido por un arco iris y le ha advertido que se acercaba un huracán, antes de convertirse en pájaro y salir volando.
El chamán alterna fácilmente el trabajo del campo con el de hablar con la diosa y sus conciudadanos lo aceptan sin dificultad alguna, porque esperan que el chamán sea capaz de realizar ambas tareas. Sin embargo, es probable que la mente del antropólogo se rija por un conjunto de ideas en las que sólo haya cabida para la alucinación inducida por las drogas, la aberración mental, la farsa, o la dramatización de una percepción ordinaria. La posibilidad de que el chamán se comunique realmente con un espíritu la elude por completo, así como su propia capacidad para hacer otro tanto.
Al hablar a continuación de los distintos mundos, es conveniente tener en cuenta que se pueden penetrar someramente, como quien se moja los dedos de los pies en un estanque, o con la plenitud de quien se zambulle en las profundidades del océano.

Ike papakahi: el mundo objetivo
El mundo del primer nivel es lo que la mayoría de la gente en la sociedad moderna llamaría realidad ordinaria. Tomando como ejemplo un prado en pleno bosque, la mera experiencia sensorial del mismo (los colores de las plantas, la tierra y el firmamento, el olor de las flores, el canto de los pájaros, la sensación de la brisa en la piel, la percepción del movimiento de una gama con sus cervatillos) tendría lugar en un marco objetivo. Desde esta perspectiva también parecería evidente e incuestionable que el prado tiene unas dimensiones determinadas, un número concreto de árboles de ciertas especies, que unos son de madera dura y hoja caduca y otros coníferas, que una cantidad específica de animales de distintos géneros puebla la zona, que alguien es propietario de la misma, etc. Todo esto sería evidentemente cierto, pero sólo a dicho nivel de percepción. Este primer nivel, por evidente que parezca, sólo es perceptible de ese modo gracias a una creencia o supuesto fundamental que sirve de marco de referencia al mundo objetivo: el supuesto de que todo es independiente. Éste es el supuesto que da cabida a la experiencia sensorial directa, la física clásica y las diversas filosofías de causa y efecto.
Suele ser bastante difícil que la gente formada en dicha creencia sea capaz de verla como un simple supuesto. Es evidente que aparenta ser la única verdad posible. Pero ésta es la naturaleza de los supuestos fundamentales. Toda experiencia tiende a ser consecuente con los supuestos acerca de la experiencia. Es como ponerse unas gafas de color rosa y olvidar que se llevan puestas. Si uno jamás recuerda que se las puede quitar, siempre pensará que el color rosa es el único y natural del mundo. La falta de consonancia se manifiesta cuando uno descubre, consciente o inconscientemente, otros supuestos, como por ejemplo cuando se le caen las gafas, o cuando recuerda que algún día se las puso, o cuando sueña con un mundo verde. Entonces uno puede abrirse a la experiencia de otros niveles. El chamán aprende lo antes posible que el mundo objetivo no es más que una forma de ver.
La idea de que todo es independiente es muy útil y poderosa. Ha estimulado los viajes, la exploración, la ciencia, la industria y todos los milagros de la tecnología moderna, incluidos los que han permitido que esta obra se publique. Sin embargo, también ha servido para justificar la esclavitud, el racismo, las guerras, la vivisección, la contaminación y la explotación abusiva de los recursos del planeta. Debemos comprender que el supuesto en sí no es bueno ni malo. Los seres humanos debemos crear otros supuestos relacionados con los sistemas de valores antes de poder introducir el concepto: de bueno o malo, y éstos pueden operar en cualquier otra nivel de la realidad. Por ejemplo, observando objetivamente el mencionado prado, puede considerarse como bueno porque constituye una fuente de nutrición para diversos animales. O puede considerarse como malo porque ocupa un valioso espacio, que sería mejor utilizar para construir casas o alimentar seres humanos. El caso es que el uso o abuso del medio ambiente o de sus habitantes se basa en la idea de que las cosas son independientes, vistas desde un sistema de valores personal.
Dos supuestos secundarios del mundo objetivo son el de que todo tiene un principio y un fin, y el de que todo efecto es producto de una causa. Algún acto u otro constituye la causa del nacimiento o principio de la existencia de las cosas, que un día mueren o dejan de existir. Esto es de vital interés en el pensamiento objetivo y despierta grandes polémicas en cuanto a las causas físicas de las enfermedades y al momento exacto en que un grupo de células se convierte en un ser humano. Se gastan enormes sumas de dinero para determinar las causas sociales y ambientales de la delincuencia, y en la conservación de edificios históricos, porque su desaparición supondría una pérdida cultural. Y la gente sufraga toda clase de cargas emocionales y económicas, a fin de descubrir el trauma específico de su infancia responsable de su desdicha actual, y para prolongar la existencia del cuerpo físico. Todo ello tiene perfecto sentido visto desde el supuesto antes mencionado, pero desde otras perspectivas no tiene sentido alguno.
Algunas personas evalúan el mundo objetivo como nocivo y procuran huir del mismo, menospreciarlo o negarlo. Sin embargo, en el pensamiento chamánico, el mundo objetivo es simplemente otro lugar donde operar, y el proyecto chamánico es hacerlo con eficacia en cualquiera de los mundos. Por consiguiente, en su función esencialmente curativa, el chamán podrá utilizar supuestos del mundo objetivo, a fin de adquirir pericia en métodos de curación como el masaje, la quiropráctica, las hierbas y medicinas, la cirugía y el ejercicio, o la nutrición y la cromoterapia, sin limitarse a los supuestos de dichos métodos.

Ike papalua: el mundo subjetivo
Ahora supongámonos de nuevo en el prado. En esta ocasión somos conscientes de la interdependencia del mundo natural, de las funciones de apoyo mutuo desempeñadas por los elementos de luz y sombra, viento y agua, tierra y piedra, árboles, pájaros, flores e insectos. Más que meros observadores, nos sentimos parte de dicha interdependencia. Puede que sintamos la emoción de la paz, la felicidad, el amor, o el asombro. O puede que seamos conscientes de la estación y acudan a nuestro recuerdo las estaciones pasadas y venideras. Si uno es chamán, o psíquicamente sensible, es probable que pueda realizar un cambio interno más profundo y percibir las auras, o campos de energía, de todo lo presente, así como la interrelación de dichas fuerzas. Puede que logre conversar con las plantas, los animales y las piedras, o con el viento, el sol y el agua, compartiendo sus historias y sus secretos. Según la formación, experiencia y pericia de cada uno, podrá ser incluso consciente de los espíritus de la naturaleza y comunicarse con los mismos, o con la sobrealma o aumakua del propio prado. Sin moverse del lugar, puede que de pronto presencie una escena de hace cien años, de indios acampados después de una buena cacería, fumando sus pipas alrededor de la hoguera y dándole gracias al gran espíritu. Es incluso posible que se sienta como uno de ellos.
Los ejemplos precedentes de experiencias en el mundo subjetivo son posibles gracias al supuesto básico de dicho nivel, que sostiene que todo está interrelacionado, con el apoyo de los supuestos secundarios de que todo forma parte de un ciclo y de una transición, y de que todos los acontecimientos son sincrónicos. En el marco de referencias de este mundo, la telepatía y la clarividencia son hechos naturales, tan incuestionables como la acción de una palanca en el mundo objetivo. La comunicación mental, independientemente de la distancia y con todo cuanto existe, es posible gracias a que el mundo está interrelacionado. Se pueden experimentar emociones gracias a la conexión empática. Las auras son visibles y tangibles porque la energía es el vínculo que las enlaza. Se pueden conocer vidas pasadas y futuras porque la vida es cíclica y el tiempo sincrónico. La muerte, a este nivel, no es más que una transición, parte de un ciclo, mientras que en el mundo objetivo es un fin. Todo acerca de este nivel es cierto, pero, una vez más, sólo desde la perspectiva del mismo.
Ésta es la razón por la que a la gente orientada primordialmente hacia el mundo objetivo le resulta tan difícil aceptar la veracidad de los fenómenos psíquicos y las ciencias subjetivas como la astrología, y a aquéllos orientados primordialmente hacia el mundo subjetivo les es sumamente difícil explicar sus experiencias a sus amigos anclados en la objetividad.
Ninguno de dichos mundos tiene sentido visto desde la perspectiva del otro. Si uno se limita a nacer y a morir, las vidas anteriores son patrañas. Si las estrellas están a tantísimos millones de kilómetros de la tierra, cualquier influencia es absurda. Por otra parte, si todo está interdependientemente conectado, la tala indiscriminada de árboles para construir ciudades es un acto suicida, y si uno ha pertenecido a otra raza en una vida anterior, odiar dicha raza en la actualidad es pura hipocresía. La solución chamánica a dicho dilema se halla en el séptimo principio de Huna: «la eficacia es la medida de la verdad». En lugar de intentar decidir cuál de estos puntos de vista es el correcto, el chamán adopta indistintamente el más eficaz y apropiado a cada objetivo curativo.
Los métodos curativos chamánicos a este nivel utilizan la sugestión telepática y las formas mentales, la acupuntura o la acupresión, así como el equilibrio, transferencia y movimiento de energía, ya sea manual o con la ayuda de instrumentos tales como cristales, y formas y pautas especiales de energía.

Ike papakolu: el mundo simbólico
Nos encontramos una vez más en el prado, sólo que en esta ocasión dejamos volar la imaginación y en su claridad vemos nuestra propia loa al amor y a la vida, los árboles se convierten en representaciones de nuestra fuerza interna y máximas aspiraciones, los pájaros cantan promesas de alegría y los rayos del sol son la caricia de Dios en nuestro rostro. Uno se siente impregnado por la belleza del lugar y tan conmovido que, según la inclinación de cada uno, escribe inmediatamente un poema o pinta un cuadro para capturar aquella sensación. Ahora nos habremos trasladado a un conjunto mental dotado de su propio supuesto básico: todo es simbólico. Con una formación chamánica uno puede ir más allá y procurar discernir augurios orientadores en la formación de las nubes, de las hojas o de los pájaros en vuelo. O llevar a cabo un ritual que consagre el prado, convirtiéndolo en el mejor lugar de curación para futuros visitantes. Una progresión de ideas típicamente chamánica a este nivel es la de que, si todo es simbólico y los sueños son símbolos, esta realidad es también un sueño.
Así pues, un aspecto de la pericia chamánica consiste en saber penetrar en los sueños y transformarlos.
Puede que a estas alturas alguien se pregunte ¿de qué es todo simbólico? y ¿a quién pertenece el sueño? En este nivel sería correcto afirmar que todo es simbólico de todo lo demás, pero esencialmente de quien lo percibe, y que el sueño es el sueño de todo cuanto existe, pero especialmente del sujeto. O, alternativamente, podríamos afirmar que en el nivel simbólico la totalidad de la experiencia personal del sujeto es un reflejo de sí mismo, incluida toda la gente y objetos que le rodean. Cambiar la experiencia de este nivel, supone que uno puede cambiar los símbolos, la interpretación de los mismos o cambiarse a sí mismo, para que así cambie el reflejo.
Los supuestos secundarios son los de que todo forma parte de un orden y existe en relación a otra cosa, y que todo significa lo que uno decide que signifique. Muchos investigadores científicos y teóricos matemáticos se aferran a este nivel, intentando descubrir pautas y relaciones significativas en la estructura aparente del universo, e ignorando con frecuencia el efecto que sobre su investigación provocan sus propias decisiones en cuanto a lo que es significativo, así como ignorando toda aplicación objetiva de su investigación. Para los chamanes, u otras personas simbólicamente sensibles, es útil darse cuenta de que las creencias se reflejan en el cuerpo y en las experiencias de la vida, y percibir la facilidad con que cambian las condiciones y las relaciones, cuando también cambian los conjuntos de creencias.
Los métodos de curación chamánicos -en este nivel- incluyen todos aquellos principios basados en la fe, las terapias verbales y de visualización (incluido el hipnotismo), las afirmaciones de programación neurolingüística, la orientación de imágenes, los placebos, los sueños, y el uso de amuletos y talismanes.

Ike papaba: el mundo holístico
En esta ocasión uno no está en el prado, sino que es el prado. Siente como la clorofila de las hojas convierte la luz en energía utilizable, al tiempo que sus propias raíces absorben elementos nutritivos de la tierra y ofrece encantado su néctar a la abeja que recoge el polen para compartirlo con otras flores. Como la abeja, disfruta libando el néctar y, sin pensarlo, sabe que parte del polen será compartido con otras abejas y que una buena cantidad será transportado a las extensiones de sí mismo en la colmena. Siente un cosquilleo en la garganta al emitir su canto de apareamiento y mueve las plumas de la cola para conservar el equilibrio sobre la rama de un pino al borde del prado, y como pino sabe que está al margen del prado, pero forma parte de lo que hace que el lugar sea lo que es.
Esto no es más que una pequeñísima muestra de la experiencia a nivel holístico. En este caso el supuesto básico es que todo es uno. En términos prácticos, es el sentido de identidad de uno con uno mismo. La experiencia más profunda acostumbra a llamarlo «conciencia cósmica», lo que supone un intento sumamente lamentable de describir una sensación de unicidad con el universo, esencialmente indefinible porque las palabras y el lenguaje son simplemente incapaces de contener dicha experiencia. Su rasgo más común y superficial consiste en la sensación de saber que uno existe. Descartes utilizó un enfoque simbólico muy de tercer nivel, para justificar dicha sensación de ser, cuando dijo: «Pienso, luego existo». El enfoque objetivo podría ser «siento, luego existo». Sin embargo, en el cuarto nivel holístico es probable que no logremos mejorar la definición de Popeye, que dijo: «Soy lo que soy y eso es todo lo que soy».
En el mundo holístico no existe sensación alguna de distinción entre uno mismo y lo que sea con lo que uno se identifique como sí mismo. En la medida que uno es consciente de dicha identificación, uno opera en el reino holístico, y en la medida que uno sea consciente de «lo demás» estará operando en otros reinos. Habremos podido comprobar que, en nuestra progresión de un mundo a otro, la sensación de separación -atributo bastante primordial y característico del mundo objetivo- decrece en el mundo subjetivo (una mayor sensación de conexión indica menor separación) y es todavía menor en el mundo simbólico (a pesar de que el nivel del reflejo todavía denota que se refleja algo ajeno). Una persona también puede ser holísticamente consciente de lo que se considera como «sí mismo», al mismo tiempo que lo es no holísticamente de lo que aparece como «no sí mismo». Así pues, el miembro de una tribu en África occidental puede identificarse holísticamente con su propia tribu (es decir, puede no tener un sentido de identidad personal, aparte de como componente de su tribu) y una visión completamente objetiva, separatista y hostil de otra tribu.
A pesar de que la identificación holística es algo natural en la experiencia humana (mucha gente extiende normalmente su sentido de identidad a sus posesiones personales, a la familia, a la ciudad o a su país), se precisa una destreza considerable para poder penetrar y operar conscientemente en dicho mundo. Los actores y las actrices, cuya profesión emana de una antiquísima tradición chamánica, son los mejores practicantes conocidos de dicho arte en la actualidad. En la antigüedad, y hasta cierto punto hoy en día, los chamanes eran y son capaces de adoptar la identidad de animales, espíritus de la naturaleza y de ciertos arquetipos que aparecen bajo capa de dioses y diosas. En dicho estado de identificación, adquieren las cualidades y los poderes de los entes en cuestión. Al igual que un buen actor, normalmente tímido, puede interpretar convincentemente el papel de un héroe seguro de sí mismo con una mentalización adecuada, el chamán logra tener la fuerza de un oso o la sabiduría de un dios gracias a la contemplación y a una interpretación tan perfecta del papel, que el papel le interpreta a él. Esto se desprende del supuesto secundario de este nivel, que sostiene que el saber engendra el ser.
«Realiza la obra y gozarás del poder», ha dicho Emerson. A este nivel, existen esencialmente dos modos de curación chamánicos. En primer lugar, existe la «canalización», por medio de la cual se adopta, en mayor o menor grado, la identidad de alguien con mayores poderes de curación, o uno se identifica con un poder curativo superior, para actuar sobre alguien con fines curativos. En segundo lugar, existe un proceso que yo denomino «grokking and guiding», por el que uno se identifica con la persona que debe ser curada, o se convierte en la misma, y entonces se cura a sí mismo. Ni que decir tiene que, para practicar con éxito este segundo método, hay que estar muy seguro de sí mismo. De lo contrario, uno puede sentirse tan perturbado por el estado del otro que se vea obligado a abandonar el nivel holístico sin poder operar con eficacia en el mismo, o bien olvida su auténtica identidad, adquiriendo los síntomas del otro sin llegar a ser capaz de curarse. Puede que las personas que sean fuertemente empáticas experimenten esto con frecuencia. Muchos terapeutas, por ejemplo, se identifican hasta tal punto con los problemas de sus pacientes o clientes que pasan a padecer las dolencias que intentan ayudar a curar. Por consiguiente, cuando les enseño a mis alumnos a curar en el nivel holístico, les recomiendo que limiten todo proceso de identificación a un máximo de un noventa y nueve por ciento, de modo que el «uno por ciento de chamán» siempre pueda volver a la identidad de partida.

Desplazándose entre mundos
Cambiar de conjunto mental o desplazarse entre los diversos mundos plenamente consciente es un proceso sutil y delicado. Una aproximación a lo que entonces ocurre lo constituye la experiencia de observar esta página escrita. Uno puede leer las palabras y absorber la información, a continuación verificar los posibles errores tipográficos y ortográficos, luego fijarse en el cuerpo y estilo de impresión y en la calidad del papel, y por fin ser consciente de que esta página forma parte de un libro, en un lugar y un momento determinados. Lo único que habrá cambiado habrá sido la percepción, modificada a voluntad para variar la experiencia. En el desplazamiento entre los distintos mundos chamánicos el proceso es muy parecido. Lo único necesario para cambiar lo que uno se propone consiste en modificar los supuestos relacionados con dicho objetivo.
El mayor obstáculo, tanto para esto como para otras prácticas chamánicas, es la intromisión de análisis críticos procedentes de otros niveles. Es muy difícil practicar la telepatía, por ejemplo, si uno no deja de decirse a sí mismo que el tema psíquico es una tontería. Asimismo, la visualización no servirá de gran cosa si uno persiste en preguntarse: «¿me lo estoy inventando?». De igual modo, es muy difícil ganarse honradamente la vida si uno se identifica a sí mismo como ser espiritual, e identifica el dinero como algo no espiritual. Para lograr desplazarse con facilidad y eficacia entre estos mundos es necesario poder practicar el abandono de los supuestos de cada mundo en particular, así como el análisis crítico que se desprende de los mismos, antes de entrar en el próximo. Con (muchísima) práctica, esto llega a convertirse en algo automático. Lo que sí ayuda enormemente es quererse a sí mismo sin reservas y confiar en el Dios que nos habita. Claro que esto sólo son buenos consejos, tanto para un chamán como para quien no lo es.

-------
* Serge King es director de la Order of Huna International Kilauea, Hawaii. Adoptado y formado desde la infancia por un maestro chaman hawaiiano, ve al chamán desde una perspectiva polinesia como un "aventurero", en contraste con el modelo "guerrero" de ptras tradiciones. Sus numerosas publicaciones incluyen Imagineering for Healt, Kahuna Healing y Mastering Your Hidden Self.

PINTURA ZEN




Las artes en el Zen son en sí mismas manifestaciones de la experiencia de meditación y no producto de un estudio teórico o resultado de una voluntad creadora. Antes de ejecutar la obra, el artista debe permitir que las perturbaciones mentales se extingan por ellas mismas para que el resultado no sea ya producto de su voluntad. Tal es el caso del Kyudo (Tiro con Arco), en el cual el arquero olvida las metas y se concentra en una postura corporal impecable, logrando la máxima tensión del arco. Sin intención, la flecha abandona el arco y acierta en el blanco, pues arquero, flecha y objetivo ya no están separados.
Durante el entrenamiento en la Vía del Zen, los practicantes deben desarrollar una especial atención al gesto. Cada acción debe ser cuidadosamente ejecutada para evitar accidentes. En el Chanoyu (la ceremonia del Te) se ha llegado, en este sentido, a una de las manifestaciones más sutiles. Cada postura, cada movimiento y cada respiración son producto de una total concentración. El mejor ofrecimiento que se le puede dar al invitado es la perfección de los gestos armónicos, ejecutados para procurarle una inevitable atmósfera de serenidad.
La pintura Zen (Sumi-e) tiene un lugar preponderante en las artes de esta escuela. Para llegar a convertirse en pintor Zen, el aprendiz debe ejercitarse durante mucho tiempo en el arte de mirar hacia su propio interior. Se considera que llegar a compenetrarse profundamente con la obra, sólo es posible a partir del olvido de sí mismo, pues la conciencia del "yo" y sus instrumentos racionales filtran la vida y disecan la realidad. La distorsión se hace inevitable cuando es un "alguien" que quiere reproducir fielmente una percepción. No se puede mostrar la belleza de un ave que alza el vuelo, atrapándola y disecándola para ponerla con las alas extendidas sobre un pedestal de madera.
En la pintura el proceso de desarrollo de una obra comienza en el momento en que el artista distribuye de manera ordenada los elementos que va a emplear. Se sienta luego en postura de meditación frente a la hoja en blanco y luego de un rato toma el pincel mojado en diferentes dilusiones de tinta china negra. Con movimientos armónicos y firmes, variando la presión sobre el pincel y cambiando la inclinación del mismo, permite que de la hoja en blanco empiece a emerger la figura que ya estaba allí. Esto es posible porque el pincel es una prolongación del brazo del artista, el papel es el espejo en el que se refleja su mente y el objeto pintado y el pintor son uno solo. Ya no hay diferenciación entre el autor, la obra y los materiales. Pintar es en el Zen la manifestación de la danza cósmica donde las figuras emergen del papel siempre nuevas. Por este motivo, los espacios vacíos son fundamentales no se trata de rellenar todos los espacios blancos del papel sino de dejar trazos inconclusos que el espectador completará en su observación. Tratar de decirlo todo, de presentar una obra completamente acabada es matar el instante, es tratar de disecar la realida y convertirla en un concepto frio y rígido. Por el contrario, en una obra Zen el vacío y los objetos se crean y se destruyen mutuamente y corresponde precisamente al observador participar de forma activa en la obra. No hay ya necesidad de decirlo todo; esto sería pretender congelar un instante, matarlo para siempre. Donde hay vacío, donde hay espacio en blanco, todavía existe la posibilidad de decir algo; ahí está latente la vida. El vacío y los trazos se intercalan en una danza, creándose (y destruyéndose) mutuamente, impregnando el papel de una exp
"En la pintura Sumi hay algo pintado por un pincel, pero aunque se pinte un pino sobre papel, el pino no es algo pintado. Debe ser algo vivo...
Cuando se comprende profundamente la naturaleza del pino, el pino vive en el papel, se puede sentir la brisa moviéndolo; no se puede explicar pero es muy hermoso".
Dainin Katagiri Roshi

Quietamente sentado, sin hacer nada,
sin buscar nada.
Las piernas cruzadas y la espalda recta,
viendo desfilar los pensamientos.
Soy el pájaro que canta a la distancia, sin llamarlo pájaro.
Soy la temperatura del momento sin decir calor ni frío.
Densho Quintero
Monje Zen

Entrada destacada

PHOTO-BOOK: Imágenes del Movimiento"

VIAJAR ESTA EN MOVERSE, PERO TAMBIEN EN VIVIR EL MOVIMIENTO DE LAS COSAS.(Fotografías de varios lugares y circunstancias, donde encontramo...

CONTENIDOS DEL BLOG