27 abril 2012

Poema: TRAVESIA, de Isabel Mendoza Limones


 "Ciudad Encantada" Pintura de M. Rey Piulestán 2011









Casas arriba,

puertas abajo.

Escalones perdidos,

recuerdos diarios.





Son puentes y unen,

ciudades de paso,

arroyos que nutren

vientos de lazos.





Sol templado

toquecillo de tulipán,

de rojo amanece

corriente de rayo.





Séptimo día,

abre la tarde

de tierno embalaje

cubre la noche.





Antenas decoran 

la vista de alguien

ventanas abiertas

ruidos a la calle.





VISITA LA WEB DE LA AUTORA EN 
http://poemasyotrasandanzas.blogspot.com.es/

05 abril 2012

“El mercado del arte se vanagloria de lo secundario”

ENTREVISTA: ISIDORO VALCÁRCEL MEDINA “El mercado del arte se vanagloria de lo secundario”


Vestido con una clásica capa española negra con forro de terciopelo de un rojo encendido —el único detalle llamativo en una persona que se caracteriza por su sobriedad casi ascética—, Isidoro Valcárcel Medina (Murcia, 1937) contempla casi con incredulidad la instalación con la que presenta su nuevo trabajo. Le ha llevado cerca de tres años de una disciplina estoica escribir cada una de las seis mil páginas de Ilimit, un proyecto editado ahora en nueve tomos de lujo por Ivory Press. Los volúmenes se exhibieron para su presentación sobre unas mesas, protegidos bajo urnas, a su alrededor unas modestas sillas con los papeles descuidadamente apilados que le sirvieron de borrador para este trabajo, con sus anotaciones en bolígrafo, correcciones, líneas iluminadas con rotuladores de color, sobres de plástico y pósit. La nueva obra de Isidoro Valcárcel Medina tiene esas dos caras. “Ha sido un trabajo muy extenso y laborioso, aunque parezca muy simple. Y gratuito…”, afirma con una risa pequeña.

Artista conceptual, premio Nacional de Artes Plásticas en 2007, singular, coherente, insobornable, Valcárcel Medina ha ideado otra mefistofélica estrategia para sacudir al espectador. Para intrigarlo. Para él siempre ha sido más importante el proceso que el resultado final y en esta ocasión no es distinto. “Una prueba de eso es que en esta exposición la mitad está dedicada al proceso, a la elaboración. Es una cantidad de papel enorme que está puesta ahí porque tiene un valor muy grande. El objeto final es lo que se presenta, pero yo también quiero que se vea lo otro”.

Formado como arquitecto y también en bellas artes, Valcárcel Medina ha preferido vivir siempre de las reformas en edificios y viviendas, no del arte. Pesan más las ciencias. “Para mí las medidas o los números son como el tiempo, ineludibles. Eso lo respetamos por necesidad. La denominación de los objetos es más prescindible. Este libro son seis mil páginas, le des las vueltas que quieras. ¿Manifestarlo es una perogrullada? Pues bienvenida sea la perogrullada. Yo lo que quería es decir lo que estás viendo”. Minutos después matiza: “Yo no soy de letras, pero lo que más me gustan son las letras”.

Sus trabajos señalan con frecuencia lo obvio, lo evidente. Pero al hacerlo consigue una pequeña transformación de la idea, de la mirada. Una definición o una descripción, como la de un diccionario, puede ser precisa pero árida. “Una metáfora aporta un conocimiento nuevo. El campo de la creatividad no está delimitado en ciencias y letras. Un carpintero para hacer una mesa tiene que saber de ciencias y de letras. Este libro tiene millones de letras que se refieren a números”.

Por un lado, Valcárcel no es muy amigo de retrospectivas, de reconstrucción de sus obras o acciones, de mirar hacia atrás en su trabajo. Por otro, lo que le fascinan son los archivos. “¿Qué no es archivo?”, exclama. “Lo que me molesta es el culto al archivo en exclusiva. Me fastidia que se transmita la idea de que se puede ser solo archivo. Detesto el fetichismo del archivo. Si se piensa en todo lo que ha ocurrido en el devenir del hombre respecto a determinado aspecto, eso sí me interesa muchísimo. Si es el culto a esa recopilación, no”.

“Lo que yo quiero transmitir es que una habitación llena de papeles con contenido sobre un tema que yo desconozco y que me lanzo sobre ellos como un desesperado para investigarlos, deja de importarme como archivo. Me interesa como conocimiento. Si hago un trabajo con él y me dicen, pásalo a limpio. Pues eso no me atrae. Me parece una pérdida de tiempo. Si como consecuencia de eso sale una obra única, inmediatamente yo digo que no. Esta obra es gracias al proceso anterior. ¿Qué es lo que hace el mundo del arte? Solo te presenta el fruto masticado para que entre en el circuito. Y yo detesto eso profundamente”.

Valcárcel Medina es como un detective del arte, le interesa esclarecer un caso. No el juicio o la condena. “Me importa reducir al máximo la materialidad. Que puede ser oral, por ejemplo. Un discurso demasiado prolongado puede ser insoportable para mí. Sin embargo, si consigo comprimirlo lo suficiente sí me vale. La gratuidad de la expresión, que en el arte se da mucho”, subraya.

El discurso se ha convertido en una parte del objeto en el arte conceptual. “Cuando hablas con un artista e inmediatamente empieza a contarte su obra, es un agobio. Prefiero llegar y enfrentarme directamente con ella yo mismo. Hay mucha futilidad, muchas cosas superpuestas. Y, qué duda cabe, la crítica ha contribuido mucho a esa situación. También el mercado del arte que se vanagloria de lo secundario”.

En el origen del arte conceptual se tendía al no-objetualismo, a lo efímero, a lo inasible, precisamente para escapar al mercado del arte. Valcárcel Medina ha preferido no guardar documentación de sus trabajos, acciones o exposiciones. ¿Se ha convertido el conceptualismo en aquello que denunciaba? “El arte conceptual empezó de forma muy idealista, como muchos movimientos. La preponderancia de la idea sobre el objeto. Llega un momento en que se quiere expresar solo la idea y de eso se ha abusado y se sigue abusando, como todo aquello que cae en manos generalistas. Es decir, que se pone de moda. ¿En qué momento está ahora? Ahora hay una degradación bestial del conceptualismo, pero a la vez hay obras conceptuales grandiosas. No soy ni pesimista ni optimista. Creo que podemos seguir expresándonos, transmitiendo ideas desprovistas de su materialidad, aunque la tengan. O mejor dicho, que la materialidad transmita ideas pero también creo que eso está en decadencia absoluta. ¿Es que no puede haber un pintor ahora? Claro que sí, pero tiene que estar tan por encima de la tradición pictórica, tanto que no somos capaces de imaginarlo. Estamos a la espera del pintor de nuestro tiempo. Lo mismo con el conceptualismo. Esperemos y agarrémonos a los pocos casos salvables”.

Participó en los históricos Encuentros de Pamplona, en 1972. Entre sus trabajos y acciones anteriores figuran la serie de proyectos utópicosArquitectura prematura (entre ellas Museo de la ruina, Cárcel del pueblo, La torre suicida, La casa del paro) o Motores (1973) que es el registro sonoro de un motor de coche durante un largo trayecto. Su nuevo trabajo, Ilimit, es un libro-objeto. Algo que encaja muy bien con obras anteriores como El libro transparente (1970), 2.000 historias de cosas sucedidas (2001) y Topología hermenéutica o bien hermenéutica topológica (2005).

“Ilimit es una palabra que no existe, aunque lo parece”, explica. “Tiene esa pretensión lingüística. Parto de la idea de que en nuestro idioma hay poquísimas palabras terminadas en it. Yo no he encontrado más que seis: superávit, déficit, bit, zenit, accésit e íncipit —lo que se dice de las primeras palabras de los libros clásicos—. Íncipit es el principio, ilimites el final. Y además no existe. Es una preocupación por la lengua que permanece oculta bajo los números”, dice. “Para mí los libros son la raíz, una raíz que crece. Por eso me interesaba hacer un objeto contundente. Decir, todavía… un libro. Me interesaba esa magnitud objetual teniendo, como he tenido, la preocupación porque el objeto no primara. Y además decir: te lees este libro y no aprendes nada. Esa ironía me gusta muchísimo”.

Una inutilidad de doble filo. “Como contenido, es prescindible. Como objeto también. Entonces ¿para qué? Se ha hecho precisamente para tener esta reflexión. Y tenemos la esperanza de que transmita algo”, dice sonriendo. “Luego hay otro factor más, la belleza. Hay gente que lo ha visto y se ha quedado entusiasmada por el grafismo, las comparaciones de los caracteres en los idiomas. Algo casual porque yo los he elegido por azar. Pero el fruto de la autenticidad es bonito siempre, ¿no? Me gustaría que eso que está en las sillas —que a mí me parece lo más plástico del mundo— pudiera meterse dentro de cada tomo de estos. Es su terreno de pruebas, su borrador. En fin, cuando algo es auténtico —y estos números lo son— es bello a continuación, como derivado inevitable”. Un instante de silencio y concluye: “Me ha transmitido la verdad y además es bello”.

Isidoro Valcárcel Medina. Ilimit. Galería Ivory Press. Espacio Libros de Artista. Comandante Zorita, 48. Madrid.

22 marzo 2012

"La ciencia sagrada" de Sri Yukteswar.



La ciencia sagrada es un libro sobre yoga y cristianismo escrito en 1894 por el hindú Sri Yukteswar (Calcuta, 10 de mayo de 1855 – Puri, 9 de marzo de 1936). En 1894, mientras asistía al Kumbha Mela (reunión de yoguis o ioguis de toda la India que se celebra generalmente cada doce años) en Allahabad, conoció a su param-gurú (maestro de su maestro), llamado Mahavatar Babaji.
Viendo el interés de Yukteswar en la Biblia, Mahavatar Babaji le sugirió que escribiera un libro unificando las creencias de la Biblia cristiana con las del yoga. En esa reunión, Mahavatar Babaji se dirigió varias veces a Yukteswar con el título de swami, que Yukteswar tomó como un reconocimiento a su avance espiritual, y adoptó desde entonces. Ese mismo año (1894) escribió el libro pedido por su paramgurú. Lo llamó Kaivalia Dársanam (‘doctrina única’ o ‘la doctrina de lo mismo’), llamada en inglés The Holy Science.
Fue publicado en EE. UU. por la Self-Realization Fellowship (de su discípulo Yogananda) y en India por Yogoda Satsanga Society of India. Fue publicado por primera vez en español en 1998.
En la introducción, Sri Yukteswar escribió:
El propósito de este libro es mostrar lo más claramente posible que hay una unidad esencial en todas las religiones, que no hay diferencia entre las verdades expuestas por las diversas creencias, que sólo hay un método por el cual el mundo —tanto exterior como interior— ha evolucionado, y que sólo hay una meta, admitida por todas las escrituras.
Yukteswar
Específicamente, Sri Yukteswar muestra la unidad del sanatan dharma (hinduismo) y el cristianismo, mediante la comparación entre ślokas sánscritos y pasajes del Nuevo Testamento(de la Biblia cristiana), especialmente del Apocalipsis.
También expresa en su introducción: «El libro está dividido en cuatro secciones de acuerdo a las cuatro etapas de desarrollo del conocimiento». Las cuatro secciones son:
  • El evangelio «…busca establecer la verdad fundamental de la creación, y describir la evolución e involución del mundo».
  • La meta: «Todas la criaturas, desde la más alta a la más baja, buscan tres cosas: existencia, conciencia y felicidad».
  • El procedimiento: «…trata sobre los métodos para alcanzar estos tres objetivos».
  • La revelación: «…discute las revelaciones que llegan a quienes han viajado lejos por estos tres ideales y que su viaje está por llegar a destino».




11 enero 2012

Arte Postmoderno en Sevilla en "WABI SABI shop and gallery".





La vanguardia artística desde una visión global y multidisciplinar, no convencional. Pintura, arte,fotografía, diseño, diseño gráfico, obra gráfica, interiorismo, moda, eventos, escultura, video, instalaciones, performances, happening, cursos, charlas, arte contemporáneo, proyectos personalizados, edición, talleres, una óptica inusual, cosmopolita e innovadora en Sevilla.

Quienes somos – Contacto
Somos una galería de Arte no convencional, en el centro de Sevilla. Queremos mostrar la vanguardia artística desde una visión global y multidisciplinar. Optamos por la belleza de lo imperfecto.
Unimos pintura, arte,fotografía, diseño, diseño gráfico, obra gráfica, interiorismo, moda, eventos, escultura, video, instalaciones, performances, happening, cursos, charlas, arte contemporáneo, proyectos personalizados, edición, talleres, una óptica inusual, cosmopolita e innovadora en Sevilla.
Un espacio abierto y un escaparate para artistas nacionales e internacionales.



Wabi Sabi Shop&Gallery, en Sevilla

www.wabisabigallery.com/











12 julio 2011

El ARTE DE NO DECIR LA VERDAD.



Expandir


Revista de Letras: 
Estamos en directo para conversar con Adam Sobocynski
viernes 17 de junio de 2011 11:59 
Revista de Letras: 
Adam es el autor de "El arte de no decir la verdad" un libro de relatos sobre las apariencias y el arte del fingimiento.
viernes 17 de junio de 2011 12:00 
José A. Muñoz: 
Adam Soboczynski es director del suplemento cultural de "Die Zeit" y en 2005 obtuvo el premio de periodismo Axel Springer. De origen polaco, desde 1981 vive en Alemania.
viernes 17 de junio de 2011 12:03 
José A. Muñoz: 
Su libro está escrito a modo de "manual", siguiendo la pauta de personajes que se desenvuelven perfectamente en un mundo repleto de "trampas e intrigas".
viernes 17 de junio de 2011 12:04 
José A. Muñoz: 
Comienza Jorge Herralde. Confirma que el libro se mantiene siempre en el filo, entre la crítica de nuestra sociedad y el manual de instrucciones. Hace referencia también al hecho de que Adam haya incluido a Baltasar Gracián como maestro del arte del fingimiento.
viernes 17 de junio de 2011 12:10 
José A. Muñoz: 
"Un libro inclasificable, muy nutritivo por su humor y de lectura gratificante", finaliza el editor.
viernes 17 de junio de 2011 12:12 
Expandir
Jorge Herralde junto a Adam Soboczynski
viernes 17 de junio de 2011 12:14 
José A. Muñoz: 
Habla Adam. El manual de Gracián ("Oráculo manual y arte de prudencia") le fascinó por sus ideas y quiso trasladarlas a la sociedad contemporánea, marcada por el ritmo de vida acelerado y el capitalismo.
viernes 17 de junio de 2011 12:14 
José A. Muñoz: 
El libro consiste en 33 relatos que tienen vínculos entre ellos pero que funcionan de manera independiente. Tratan sobre el arte del fingimiento tomando casos ejemplares, sobre la seducción, el mundo laboral, las relaciones sociales... Siempre hay personajes que actúan, pero el narrador siempre está omnisciente, haciendo comentarios y juzgando a los personajes. Con todo ello desarrolló una especie de antropología negativa, teniendo consciencia la instrumentalización de la gente, donde todos estamos manipulados.
viernes 17 de junio de 2011 12:19 
Expandir
viernes 17 de junio de 2011 12:21 
José A. Muñoz: 
Sobre el humor, esa perspectiva omnipresente ofrece una apreciación poco habitual en la literatura actual. En cierta manera podría considerarse una versión paródica de los libros de autoayuda en los que normalmente se busca la perfección positiva. También ofrece el otro lado, el del fracaso, cuando las técnicas no funcionan. Por ejemplo, ¿qué sucede cuando no sabemos emplear nuestras armas seductoras?

Todos sabemos que la gente debe comportarse de manera auténtica, pero no es así. Ha querido recuperar la tradición que manifiesta la necesidad de fingir para poder sobrevivir.

Tiene a su vez una connotación "católica", algo que en Alemania no se ha acabado de entender.
viernes 17 de junio de 2011 12:24 
José A. Muñoz: 
En el mundo protestante, todo gira hacia la introspección, la autenticidad, el enfrentamiento hacia la propia psicología. El catolicismo tiene una vena barroca, la culpa, la penitencia...

Sobre la historia de las mentalidades, en el siglo XVIII la ilustración tenía un peso importante en Alemania y el protestantismo también se vio afectado por ello.
viernes 17 de junio de 2011 12:27 
José A. Muñoz: 
Jorge Herralde apunta que el humor del libro es "poco alemán" y recuerda una cita de Thomas Mann: "Cuando un alemán quiere ser gracioso se tira por la ventana".
viernes 17 de junio de 2011 12:28 
José A. Muñoz: 
Adam recuerda que, aunque Alemania no se caracteriza por su humor, Berlín tiene su tradición. Y muchos españoles viven allí. "Por algo será", dice. El humor no tiene mucha presencia en Alemania, en parte, por la circunstancia trágica del holocausto y la aportación judía en la cultura alemana.
viernes 17 de junio de 2011 12:31 
José A. Muñoz: 
Hay ciertos rasgos que Adam asume tener en común con el humor inglés, en el que se mantiene una distancia cortés, su libro tiene algunos ingredientes de ironía clásica, pero no está hecho de manera consciente.
viernes 17 de junio de 2011 12:33 
José A. Muñoz: 
Es normal no decir la verdad. Y a veces lo hacemos por piedad hacia los demás, mentimos para que no se sientan mal. Ya desde dar los buenos días, a veces, es deshonesto. No está bien, pero mentir nos salva de la destrucción.
viernes 17 de junio de 2011 12:37 
José A. Muñoz: 
Clase práctica:
Una situación clásica. Tu madre te llama y empieza a quejarse de sus problemas, la salud, las facturas, la actitud maliciosa de su cuñada... para despertar una mala conciencia y le visites ese fin de semana. Tu madre quizás no es consciente pero utiliza esos recursos.
viernes 17 de junio de 2011 12:39 
José A. Muñoz: 
Otro ejemplo: En la oficina, un compañero te envía un email insultante y lo primero que haces es reenviárselo a tu jefe con un comentario de enojo. Es muy perjudicial para uno mismo perder lo nervios y enfadarse. Mejor controlarse y echar el freno.
viernes 17 de junio de 2011 12:41 
José A. Muñoz: 
También habla del alcohol y cuestiona si sirve para poder desenvolverse mejor en el fingimiento o es dañino para la salud.
viernes 17 de junio de 2011 12:41 
José A. Muñoz: 
Explica que los éxitos que narra son experiencias personales y los fracasos se los han contado. :-)
viernes 17 de junio de 2011 12:43 
José A. Muñoz: 
Un libro como este no puede escribirse sin experiencia. Ambienta las historias en la metropoli, ha observado a la gente, a conocidos, a compañeros de trabajo, pero ha querido que no sean identificados.
viernes 17 de junio de 2011 12:45 
José A. Muñoz: 
Sobre su trabajo como periodista, dice que de vez en cuando hay que mentir, quizás debemos escribir sobre alguien a quien conocemos, hay cierto nepotismo... y mucha competencia, como en cualquier otra empresa.
viernes 17 de junio de 2011 12:48 
José A. Muñoz: 
Respecto a las diferencias en el arte del fingimiento en la época cortesana y la actual, algunos comportamientos no pueden trasladarse, sin embargo hay elementos en común. En cuanto a las diferencias, en la época cortesana, todo se dirigía a derrocar a la nobleza. Ahora los nobles ya no son tan importantes. Debido a la competencia feroz que vivimos utilizamos esos recursos, ocultando nuestros objetivos reales, lo que se asemeja a lo que se hacía entonces.
viernes 17 de junio de 2011 12:51 
José A. Muñoz: 
Si lo analizamos por países, está convencido de que las diferencias culturales afectan al arte del fingimiento. La misma escena no se desarrollará de la misma manera dependiendo del país y de los códigos de conducta.
viernes 17 de junio de 2011 12:53 
José A. Muñoz: 
Si te pillan mintiendo, lo mejor es reaccionar con humor.
viernes 17 de junio de 2011 12:57 
José A. Muñoz: 
El libro tiene que ver también con su vida. Cuando no dominaba el alemán, siempre tomaba la posición del observador. Esto hizo que tomara ese hábito y continuamente recurre al análisis de los estratos sociales y su entorno
viernes 17 de junio de 2011 13:03 
José A. Muñoz: 
La sinceridad, para Adam, tiene un valor muy grande. El libro gira alrededor de un aspecto muy presente en nuestra sociedad. Pero hay situaciones en las que es normal ser sincero. No es lo mismo hablar con tu madre que con un competidor...
viernes 17 de junio de 2011 13:05 
José A. Muñoz: 
Para los periodistas es importante saber interpretar a los demás, sus actitudes. Y, para ello, es interesante conocer algunos aspectos del fingimiento.
viernes 17 de junio de 2011 13:08 
José A. Muñoz: 
El amor es una mentira, pero es una de las más bellas que existen.
viernes 17 de junio de 2011 13:10 
José A. Muñoz: 
En la actualidad, trabaja en un libro con estructura semejante. La traducción del título sería "En tiempos maravillosos", y aborda las restricciones y el control social, aspectos muy marcados en EEUU pero que también afectan a Europa. Todo lo relacionado con los vicios, lo sucio... y que nos está siendo arrebatado.
viernes 17 de junio de 2011 13:15 
José A. Muñoz: 
Os recordamos que "El arte de no decir la verdad" está publicado por Anagrama.
viernes 17 de junio de 2011 15:02 

Entrada destacada

PHOTO-BOOK: Imágenes del Movimiento"

VIAJAR ESTA EN MOVERSE, PERO TAMBIEN EN VIVIR EL MOVIMIENTO DE LAS COSAS.(Fotografías de varios lugares y circunstancias, donde encontramo...

CONTENIDOS DEL BLOG